Un informe de Fundar calcula que desaparecieron alrededor de 31.000 firmas desde diciembre de 2023, a un promedio de 33 por día. Comercio, transporte, actividades inmobiliarias e industria aparecen entre los sectores más afectados.
El entramado empresarial argentino registró una fuerte contracción desde el comienzo del Gobierno de Javier Milei. Según un informe elaborado por Fundar, el país perdió alrededor de 31.000 empresas, lo que representa un promedio cercano a 33 firmas por día.
La reducción no fue uniforme entre las diferentes actividades económicas. El trabajo señala que las mayores pérdidas se concentraron en comercio, transporte, actividades inmobiliarias e industria, mientras otros sectores consiguieron aumentar la cantidad de empresas.
Entre estos últimos aparecen los servicios personales y administrativos, los hidrocarburos y la minería. Sin embargo, las nuevas firmas creadas en esas actividades no alcanzaron para compensar las bajas registradas en el resto de la economía.
Menor consumo y mayores costos
El informe relaciona el retroceso empresarial con diferentes factores que afectaron especialmente a las compañías orientadas al mercado interno.
Uno de ellos es la evolución del consumo masivo, que habría acumulado una caída del 10%, incluyendo dentro de esa medición al comercio electrónico.
A la retracción de las ventas se sumó el incremento del costo de los servicios públicos. De acuerdo con los cálculos citados por Fundar, la canasta de estos servicios experimentó un aumento real del 249%, es decir, descontando el efecto de la inflación.
El encarecimiento de la energía y otros servicios representa un impacto directo sobre los costos operativos de comercios, industrias y pequeñas y medianas empresas.
El efecto del tipo de cambio
Otro de los elementos considerados por el estudio es la apreciación del peso. Fundar estima que el tipo de cambio real se apreció alrededor de 30% desde fines de 2023.
La modificación de esa relación cambiaria puede afectar particularmente a las empresas que producen bienes transables en Argentina, al modificar su competitividad frente a productos provenientes del exterior.
El escenario adquiere especial relevancia para la industria en momentos en que distintos sectores vienen advirtiendo por el crecimiento de las importaciones y la pérdida de participación de la producción nacional en el mercado interno.
Un entramado productivo más reducido
Los datos de Fundar muestran que el fenómeno no se limita a la evolución de la producción o las ventas: también alcanza a la cantidad de unidades empresariales que permanecen activas.
La pérdida de alrededor de 31.000 firmas desde diciembre de 2023 refleja así un proceso de reducción del tejido empresarial, aunque con comportamientos diferentes según cada actividad.
Mientras sectores vinculados con la energía, la minería y algunos servicios consiguieron expandir su cantidad de empresas, esa creación no alcanzó para revertir las bajas producidas en actividades con fuerte peso en el empleo y el mercado interno.
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