Granja Tres Arroyos SA, una de las principales empresas avícolas del país, solicitó la apertura de su concurso preventivo de acreedores en medio de una crisis financiera y productiva. El grupo enfrenta un pasivo estimado en US$350,9 millones y acumula miles de cheques rechazados.
La presentación judicial quedó radicada ante el Juzgado Comercial N°21, Secretaría N°42, y se suma al procedimiento iniciado anteriormente por Wade SA, otra de las sociedades pertenecientes al grupo empresario.
El concurso preventivo abre una instancia judicial destinada a que la compañía pueda negociar con sus acreedores una reestructuración de sus obligaciones, mediante posibles quitas, nuevos plazos y planes de pago. No supone por sí mismo la declaración de quiebra.
La decisión llega después de un período marcado por dificultades financieras, reducción de la actividad y problemas para cumplir con diferentes compromisos.
Más de 6.700 cheques rechazados
De acuerdo con los datos consignados en la presentación, Granja Tres Arroyos SA acumula 6.702 cheques rechazados por más de $114.425 millones, además de deudas bancarias superiores a los $41.827 millones.
El pasivo total del grupo es estimado en alrededor de US$350,9 millones, obligaciones que la compañía busca reestructurar mediante el proceso concursal.
La crisis financiera comenzó a profundizarse durante 2024. Hacia fines de ese año, la empresa ingresó en un procedimiento preventivo de crisis y avanzó posteriormente con retiros voluntarios y mecanismos para afrontar determinadas obligaciones de manera escalonada.
Menor actividad y despidos
La situación financiera también tuvo consecuencias sobre la producción y el empleo.
Distintas plantas del grupo permanecen paralizadas o funcionan por debajo de su capacidad habitual, mientras la compañía avanzó con una reducción de personal.
Uno de los conflictos más recientes se produjo en la planta de Capitán Sarmiento, donde fueron desvinculados alrededor de 700 trabajadores.
En los telegramas enviados al personal, la empresa atribuyó la decisión a “una grave disminución de trabajo no imputable a esta empleadora”, que vinculó con circunstancias extraordinarias que, según sostuvo, afectaron el normal desarrollo de la actividad.
Con la presentación del concurso preventivo, Granja Tres Arroyos buscará ahora alcanzar un acuerdo con sus acreedores que permita reestructurar las deudas y sostener la continuidad de sus operaciones.
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