Estados Unidos volvió a ganar un partido de eliminación directa en una Copa del Mundo después de 24 años. El triunfo por 2-0 sobre Bosnia y Herzegovina en los dieciseisavos de final del Mundial 2026 no solo le dio el pase a octavos, sino que también reforzó la confianza de un equipo que sueña en grande jugando como local.
El conjunto dirigido por Mauricio Pochettino debió trabajar más de lo esperado ante un rival que se mostró sólido en defensa. La victoria se construyó con los goles de Folarin Balogun y Malick Tillman, aunque el partido cambió por completo tras la expulsión del propio Balogun a los 64 minutos.
Con un hombre menos, Estados Unidos resistió la reacción bosnia gracias a una actuación defensiva muy firme y terminó liquidando el encuentro con un tiro libre de Tillman.
«Hoy no se trata solo de la victoria, sino de la forma en que la conseguimos», destacó Pochettino. «Fuimos competitivos, supimos sufrir y eso también habla del crecimiento del equipo».
El lateral Antonee Robinson valoró la capacidad de respuesta del plantel en el momento más complicado del encuentro.
«Cuando todo se puso cuesta arriba, el equipo no dejó de luchar. Eso demuestra que todos estamos comprometidos con el mismo objetivo», afirmó.
Por su parte, Christian Pulisic consideró que la expulsión puso a prueba el carácter del seleccionado.
«Fue una actuación extraordinaria. La tarjeta roja nos complicó, pero nadie perdió la calma y todos hicieron un esfuerzo enorme para sostener el resultado», señaló.
Además del pasaje a octavos, el encuentro dejó otro dato histórico: con este triunfo, Mauricio Pochettino se convirtió en el entrenador con más victorias en la historia de Estados Unidos en los Mundiales.
El técnico argentino relativizó la marca personal, aunque reconoció la importancia del momento.
«Los récords son lindos cuando llegan acompañados de resultados, pero nuestro objetivo es seguir siendo competitivos y prepararnos para el próximo desafío», sostuvo.
En los octavos de final, Estados Unidos enfrentará a Bélgica, que avanzó tras una espectacular remontada frente a Senegal. Pochettino advirtió que «en un Mundial no existen partidos fáciles», mientras el plantel norteamericano buscará extender una campaña que ya volvió a ilusionar a todo el país.
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