En medio de fuertes tensiones políticas y negociaciones cruzadas entre el Congreso y la Casa Rosada, el Senado avanzará la próxima semana con el tratamiento del proyecto de Ficha Limpia como iniciativa separada de la reforma electoral impulsada por el Gobierno nacional.
La decisión representa un revés para la estrategia del oficialismo, que buscaba incluir Ficha Limpia dentro de un paquete más amplio de reforma política que también contempla la eliminación de las PASO, uno de los principales objetivos legislativos de la administración de Javier Milei.
La confirmación llegó a través de un mensaje publicado por el jefe del bloque PRO en el Senado, Martín Goerling, quien anunció que hubo acuerdo entre distintas bancadas para debatir el proyecto en comisión durante la próxima semana.
“Llegamos a un acuerdo para tratar la próxima semana en comisión del Senado el proyecto de Ficha Limpia presentado por PRO Senadores y otros partidos. Es un paso importante para que quienes tengan condenas por corrupción y delitos dolosos graves no puedan ocupar cargos”, expresó el legislador.
Detrás de la disputa aparece una fuerte interna parlamentaria. El sector alineado con Karina Milei pretendía utilizar Ficha Limpia como herramienta de negociación para conseguir respaldo opositor al resto de la reforma electoral, especialmente a la eliminación de las PASO.
Sin embargo, el PRO, la UCR y otros bloques dialoguistas optaron por sostener el tratamiento independiente del proyecto, una postura que ya había sido acordada con la titular del bloque libertario en el Senado, Patricia Bullrich.
Ante esa situación, dirigentes oficialistas de la Cámara de Diputados intentaron revertir el entendimiento. Según trascendió, el operativo político fue encabezado por Gabriel Bornoroni, junto a Nicolás Mayoraz y Gisele Castelnuovo, quienes mantuvieron reuniones para intentar convencer a Bullrich de modificar la estrategia.
Desde el oficialismo insistieron en que “la lógica de la reforma electoral” requiere un tratamiento conjunto, aunque las conversaciones no habrían logrado desarmar el acuerdo ya alcanzado entre los bloques aliados.
La discusión parlamentaria podría generar además nuevas demoras legislativas. Si el Senado aprueba una reforma electoral sin incluir Ficha Limpia y Diputados luego reincorpora el tema, el proyecto debería volver a la Cámara de origen. Del mismo modo, si Ficha Limpia avanza sin consenso político suficiente en Diputados, la iniciativa podría terminar perdiendo impulso.
Con el escenario todavía abierto, la publicación de Goerling buscó enviar una señal política clara y ratificar que el tratamiento separado del proyecto sigue en pie pese a las presiones del oficialismo.
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