El Gobierno nacional destacó la aprobación definitiva en el Senado de la Ley de Modernización Laboral y la reforma de la Ley Penal Juvenil, y presentó el cierre de las sesiones extraordinarias como una señal de fortaleza política. Desde la Casa Rosada hablaron de una “semana histórica” para el Congreso y aseguraron que ambas normas consolidan la agenda estructural impulsada por el presidente Javier Milei.
La votación fue seguida de cerca por el ministro del Interior, Diego Santilli, quien se instaló en el Congreso para monitorear las negociaciones y coordinar el poroteo. En articulación con el titular de Diputados, Martín Menem, y el jefe del bloque libertario, Gabriel Bornoroni, el oficialismo buscó asegurar los votos necesarios. En el Senado, la coordinación política estuvo a cargo de Patricia Bullrich.
Previo al debate, Santilli sostuvo que, “después de medio siglo, la Argentina avanza hacia una legislación laboral moderna”, y defendió la reforma como una herramienta para reducir la informalidad y fortalecer las economías regionales. Respecto de la modificación de la Ley Penal Juvenil, el ministro reiteró la consigna oficial de que “el que las hace, las paga”, al justificar la baja de la edad de imputabilidad a 14 años y el nuevo esquema punitivo.
Por su parte, el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, subrayó el ritmo de trabajo parlamentario y aseguró que “es la primera vez en la historia que el Senado sesiona tres veces en una misma semana”, en contraste con la actividad legislativa registrada en 2023.
Negociaciones y concesiones
La sanción de la Ley de Modernización Laboral no estuvo exenta de tensiones. El proyecto atravesó semanas de negociaciones con gobernadores y bloques dialoguistas, y debió sufrir modificaciones para garantizar su aprobación.
El punto más conflictivo fue el artículo 44, que planteaba cambios en el régimen de licencias médicas e incluía descuentos salariales por determinadas ausencias. La resistencia, incluso entre sectores aliados, obligó al Ejecutivo a eliminar ese apartado para asegurar los votos en la Cámara alta.
Desde el oficialismo remarcaron que, pese a las concesiones, la norma mantiene el eje central de la reforma y constituye un avance en la agenda económica y laboral planteada por la administración libertaria.
Más reformas en agenda
El balance oficial de las extraordinarias también incluyó la media sanción de la reforma a la Ley de Glaciares, que el oficialismo considera estratégica para ampliar el desarrollo minero en las provincias, así como la ratificación del acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea, presentado como una señal de apertura comercial.
En el entorno presidencial interpretan la secuencia de votaciones como una demostración de capacidad de negociación en un Congreso fragmentado y sin mayorías propias. Tras semanas de tensiones sindicales y negociaciones voto a voto, el Ejecutivo logró cerrar el período extraordinario con iniciativas clave aprobadas o encaminadas.
Con este escenario, Milei llegará a la apertura de sesiones ordinarias con un respaldo legislativo que, según el oficialismo, refuerza su iniciativa política y su capacidad de gestión parlamentaria en un año atravesado por reformas estructurales y disputas con la oposición.
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