Una nueva resolución de la Secretaría de Energía amplía la libertad de contratación entre generadores y empresas, introduce cambios en la formación de precios y simplifica el ingreso de industrias y grandes comercios al Mercado Eléctrico Mayorista.
El Gobierno nacional avanzó con una nueva etapa de desregulación del sector eléctrico mediante la Resolución 293/2026, publicada este miércoles en el Boletín Oficial. La medida modifica las reglas del Mercado Eléctrico Mayorista (MEM) con el objetivo de incrementar la competencia, ampliar los contratos directos de suministro y reducir los trámites administrativos para grandes consumidores.
La normativa, impulsada por la Secretaría de Energía, introduce cambios tanto para las empresas generadoras como para las industrias y establecimientos comerciales que buscan comprar electricidad en el mercado mayorista.
Más competencia en los precios de generación
Uno de los principales cambios está relacionado con las ofertas de las centrales térmicas que administran su propio abastecimiento de combustible.
El nuevo esquema amplía progresivamente el margen para que estas empresas presenten ofertas por debajo de los valores de referencia del Costo Variable de Producción (CVP), utilizado para determinar los costos de generación.
El límite inferior, actualmente establecido en el 75% del valor de referencia, bajará al 50% en 2027 y al 25% a partir de 2028.
También se reducirán los márgenes superiores permitidos para las declaraciones de costos.
Con esta modificación, el Ejecutivo busca que los generadores compitan con mayor libertad para ofrecer energía y acceder al despacho eléctrico, favoreciendo una operación basada en menores costos.
Contratos directos entre generadores y grandes usuarios
La resolución también flexibiliza el Mercado a Término, donde las empresas pueden acordar directamente condiciones comerciales para el suministro de electricidad.
Hasta ahora, determinadas centrales térmicas e hidroeléctricas tenían restricciones sobre el porcentaje de su producción que podían comprometer mediante contratos bilaterales.
La nueva regulación establece una apertura gradual:
- Hasta marzo de 2027: podrán contratar hasta el 20% de su producción mensual.
- Desde abril de 2027: el límite aumentará al 60%.
- Desde abril de 2028: podrán comprometer hasta el 80%.
- A partir de enero de 2029: se eliminará el límite porcentual específico y se permitirá contratar hasta el 100%.
El esquema alcanza a contratos con grandes usuarios del mercado eléctrico y distribuidores que abastecen a grandes consumidores.
La intención oficial es ampliar las posibilidades de negociación directa entre quienes producen y quienes consumen grandes volúmenes de electricidad.
Trámites más simples para industrias y comercios
Otro de los cambios relevantes es la creación de un procedimiento simplificado para el ingreso de Grandes Usuarios Mayores (GUMA) y Grandes Usuarios Menores (GUME) al mercado mayorista.
El sistema reemplazará el esquema de incorporaciones trimestrales por uno de carácter mensual, lo que permitirá a las empresas iniciar su participación con mayor frecuencia.
Las solicitudes deberán presentarse ante CAMMESA, que contará con diez días hábiles para verificar los requisitos y comunicar los resultados a la autoridad de aplicación.
También se eliminará la obligación de presentar determinada documentación previamente sellada por la distribuidora o transportista, aunque seguirán vigentes los acuerdos técnicos necesarios para utilizar las redes eléctricas.
El nuevo procedimiento comenzará a implementarse desde diciembre de 2026, con enero de 2027 como primer mes de aprobación bajo esta modalidad.
Qué puede cambiar para las empresas
La reforma apunta especialmente a industrias y grandes establecimientos comerciales con consumos eléctricos elevados, que podrán encontrar nuevas alternativas para contratar su abastecimiento.
En lugar de depender exclusivamente de las condiciones tradicionales de suministro, estos usuarios podrán acceder a un mercado con mayores posibilidades de negociación y acuerdos directos.
Sin embargo, la flexibilización no implica una reducción automática de las tarifas eléctricas. Los costos finales dependerán de los precios negociados, las condiciones de transporte, la disponibilidad de energía y los cargos aplicables.
Para las actividades industriales y comerciales de La Pampa, la apertura podría representar nuevas opciones de contratación en los casos que cumplan los requisitos para operar como grandes usuarios.
Con esta resolución, el Gobierno profundiza su estrategia de transformación del mercado eléctrico, orientada a reducir las restricciones regulatorias y otorgar mayor protagonismo a los acuerdos comerciales entre generadores y consumidores.
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