La Casa Rosada relegó el impulso de proyectos legislativos para concentrarse en reunir apoyos que eviten una eventual interpelación del jefe de Gabinete.
La polémica que rodea al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, obligó al Gobierno nacional a reorientar su estrategia política. Por estas horas, la prioridad de la Casa Rosada es reunir los apoyos necesarios en el Congreso para frenar los intentos de la oposición de interpelar al funcionario, investigado por presunto enriquecimiento ilícito.
Según pudo saber la Agencia Noticias Argentinas, las negociaciones son encabezadas por la senadora Patricia Bullrich, el ministro del Interior, Diego Santilli, y el secretario de Asuntos Estratégicos, Ignacio Devitt.
En ese marco, Santilli mantuvo este martes un encuentro con el gobernador de Chaco, Leandro Zdero, uno de los principales aliados del oficialismo. Aunque la reunión tuvo como eje formal la reforma electoral impulsada por el presidente Javier Milei, también sirvió para medir el respaldo político con el que cuenta el Gobierno frente a la ofensiva opositora.
Zdero ratificó su apoyo a la reforma que propone eliminar las PASO, pero aún no hay definiciones sobre el acompañamiento que necesitará el oficialismo para bloquear una eventual interpelación de Adorni.
En La Libertad Avanza mantienen el optimismo y creen que podrán evitar el avance de la iniciativa. Sin embargo, sectores del PRO y la UCR no descartan habilitar el debate en el Congreso, en medio de las crecientes presiones sobre el jefe de Gabinete.
Mientras tanto, el Gobierno también mantiene en suspenso el tratamiento de otros proyectos legislativos. En la Casa Rosada consideran que el impacto político del caso será transitorio. «El Presidente banca, esto va a pasar y todo volverá a la normalidad», aseguró un integrante de la mesa política del oficialismo.
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