El BCRA reglamentó la flexibilización anunciada por el Gobierno para ampliar el financiamiento en moneda extranjera a personas jurídicas que no necesariamente generan ingresos vinculados al comercio exterior. Los bancos podrán destinar hasta el 15% de sus depósitos en dólares y deberán evaluar especialmente la capacidad de pago de los solicitantes.
El Banco Central de la República Argentina (BCRA) reglamentó las condiciones que deberán cumplir las entidades financieras para otorgar créditos en dólares a empresas que hasta ahora tenían limitado el acceso a este tipo de financiamiento.
La medida fue instrumentada mediante la Comunicación “A” 8467 y completa la flexibilización anunciada por el Gobierno nacional la semana pasada.
El cambio amplía el universo de empresas que podrán solicitar préstamos en moneda extranjera, aunque establece una serie de condiciones destinadas a limitar los riesgos derivados de que una compañía se endeude en dólares mientras genera sus ingresos principalmente en pesos.
Hasta el 15% de los depósitos en dólares
Uno de los principales límites establecidos es que las entidades financieras no podrán destinar a estos préstamos más del 15% de sus depósitos totales en dólares.
El BCRA dispuso además que estas financiaciones recibirán, en términos generales, el mismo tratamiento regulatorio que los créditos en moneda extranjera ya contemplados por la normativa.
Sin embargo, introdujo exigencias adicionales para evaluar el riesgo.
Los bancos deberán prestar “especial atención” al flujo de fondos y a la situación patrimonial de las empresas que soliciten los préstamos.
El objetivo es determinar si el deudor estará en condiciones de afrontar un eventual incremento de sus obligaciones, especialmente teniendo en cuenta que sus ingresos podrían no acompañar la evolución del tipo de cambio.
Mayor respaldo para los bancos
La reglamentación también establece mayores exigencias de capital para las entidades financieras que otorguen estos créditos.
Según lo dispuesto por el Banco Central, los bancos deberán incrementar su respaldo de capital aplicando un factor de 1,25 sobre los importes correspondientes al riesgo de crédito y a determinadas exposiciones contempladas por la regulación financiera.
De esta manera, la autoridad monetaria busca ampliar el acceso al financiamiento en dólares sin dejar de contemplar el riesgo cambiario que implica prestar divisas a empresas cuyos ingresos no necesariamente están dolarizados.
La tasa será negociada entre el banco y la empresa
La normativa no fija una tasa de interés específica para estos créditos.
El costo financiero será acordado entre cada entidad bancaria y la empresa solicitante, por lo que dependerá de las condiciones comerciales, el riesgo crediticio y las características de cada operación.
Tampoco se estableció una fecha límite general para acceder al nuevo esquema.
De acuerdo con los últimos datos oficiales mencionados en la reglamentación, los depósitos en dólares del sistema financiero superan los US$40.000 millones, aunque la disponibilidad efectiva de préstamos dependerá de la capacidad y decisión crediticia de cada banco.
Un cambio sobre las restricciones posteriores a 2001
La decisión representa una modificación importante del esquema que rigió durante más de dos décadas.
El Gobierno había oficializado previamente, mediante el DNU 736/2026, una modificación del artículo 23 del DNU 905/2002, normativa surgida después de la crisis de 2001 que restringía fuertemente los préstamos en dólares a quienes pudieran demostrar ingresos directos o indirectos provenientes del comercio exterior.
Con la flexibilización, empresas que operan principalmente en el mercado interno también podrán acceder al financiamiento en dólares, siempre que superen la evaluación crediticia correspondiente.
El BCRA también eliminó el artículo 2.1.7 del texto ordenado sobre política monetaria, que contemplaba específicamente la utilización de depósitos en moneda extranjera para financiar importaciones de bienes de capital destinadas a incrementar la producción para el mercado interno.
La apuesta del Gobierno
El Ejecutivo espera que la medida permita ampliar la oferta de crédito y reducir el costo del financiamiento para las empresas.
“Va a ser muy bien recibido. Va a bajar las tasas, va a generar empleo y va a ayudar a reactivar la economía”, sostuvo el ministro de Economía, Luis Caputo.
La apuesta oficial también está vinculada con incrementar los depósitos en moneda extranjera dentro del sistema financiero mediante el régimen denominado de los “dólares del colchón” y la iniciativa de Inocencia Fiscal II.
La nueva reglamentación abre así una alternativa de financiamiento para empresas que hasta ahora tenían vedado el crédito bancario en dólares, aunque incorpora un punto central: el riesgo cambiario deberá formar parte de la evaluación de la capacidad de pago, especialmente cuando los ingresos de la compañía estén denominados en pesos.
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