Un informe del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF) volvió a poner cifras al impacto que la política de ajuste del Gobierno nacional tiene sobre las provincias. El trabajo revela que durante junio las transferencias de fondos desde la Nación registraron fuertes caídas reales, mientras que la inversión en obra pública volvió a retroceder, profundizando las dificultades financieras de distritos como La Pampa.
El estudio, elaborado sobre la ejecución presupuestaria del Sector Público Nacional No Financiero, muestra que las provincias fueron uno de los sectores más afectados por el recorte del gasto impulsado por la administración de Javier Milei.
Durante junio, las Transferencias Corrientes a las provincias registraron una baja real interanual del 63,9%, mientras que el Gasto de Capital, destinado principalmente a infraestructura y obra pública, cayó 43,7% respecto del mismo mes de 2025.
Los datos reflejan un escenario complejo para las administraciones provinciales, que deben afrontar con recursos propios el sostenimiento de programas, servicios esenciales e inversiones que anteriormente contaban con financiamiento nacional.
Un semestre con menos recursos
El panorama tampoco mejora al analizar el acumulado de 2026.
Entre enero y junio, las transferencias corrientes destinadas a las provincias descendieron 37,4% en términos reales, mientras que la inversión de capital cayó 12,4%.
El informe también advierte que la desaceleración de la actividad económica impactó sobre la recaudación tributaria nacional, que retrocedió 6,6% en términos reales durante el semestre, reduciendo además los recursos coparticipables que reciben las provincias.
Más subsidios, menos fondos al interior
El trabajo del IARAF señala además que, mientras los recursos destinados a las provincias retrocedieron con fuerza, otros rubros crecieron durante junio.
Los subsidios a la energía aumentaron 125,4% en términos reales y los destinados al transporte crecieron 53,8%, concentrados principalmente en el Área Metropolitana de Buenos Aires.
En paralelo, el resultado fiscal de junio mostró un déficit primario de $696.843 millones, dejando atrás el superávit registrado en igual mes del año pasado.
Para el IARAF, los números del primer semestre muestran que el equilibrio fiscal nacional continúa apoyándose, en buena medida, sobre una fuerte reducción de los recursos destinados al interior del país.
En ese contexto, provincias como La Pampa enfrentan el desafío de sostener servicios, programas sociales y obras públicas con una disponibilidad de recursos cada vez más limitada, en un escenario marcado por la caída de la actividad económica y la reducción de las transferencias nacionales.
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