En un contexto de creciente demanda en el abordaje de adicciones y con escaso acompañamiento nacional, el municipio de Santa Rosa volvió a respaldar el trabajo de organizaciones sociales. Esta vez, a través de un convenio con la Asociación Civil Guadalupe, que fue aprobado por unanimidad en el Concejo Deliberante.
El intendente Luciano di Nápoli recibió a referentes de la institución y destacó la articulación entre el Estado local y el entramado comunitario. La organización tuvo a su cargo el cobro de ingresos a la pileta del Parque Laguna Don Tomás durante la temporada de verano, una experiencia que permitió generar recursos para sostener su tarea.
Una red que contiene donde el Estado no llega
Desde la asociación, su presidenta Marita Roo puso en valor el acompañamiento municipal y fue contundente sobre la situación nacional: “las políticas de Nación para nosotros no existen”.
Guadalupe trabaja desde 1998 en la rehabilitación de personas con consumos problemáticos —incluyendo adicciones a sustancias y al juego— y sostiene comunidades terapéuticas para hombres y mujeres, incluso con niños.
El equipo está integrado por profesionales de la salud y operadores, y además impulsa la finalización de estudios y talleres laborales. El objetivo es claro: recuperar y reinsertar.
Recursos, gestión y supervivencia
El convenio con el municipio permitió a la organización realizar mejoras edilicias y fortalecer su funcionamiento. A eso se suma asistencia provincial para cubrir gastos básicos.
Sin embargo, el sostenimiento sigue siendo complejo. “Nos sostenemos con aportes de socios y mucho esfuerzo”, explicó Roo, al describir una estructura que funciona con recursos limitados pero con una demanda creciente.
En ese marco, la experiencia de la pileta fue clave: más de 10 mil personas pasaron durante la temporada, generando ingresos que hoy impactan directamente en la continuidad del trabajo social.
Obra pública y uso social
Durante el encuentro, di Nápoli también defendió la inversión en infraestructura urbana y espacios públicos, al señalar que este tipo de políticas tienen impacto directo en la comunidad.
“La gente elige estos espacios”, sostuvo, al mencionar el desarrollo del Parque Laguna Don Tomás y otras obras en la ciudad.
La pileta municipal —renovada y modernizada— no solo funcionó como espacio recreativo, sino también como herramienta concreta para fortalecer a una organización social.
Un modelo local frente al vacío nacional
El caso de Guadalupe vuelve a poner en escena una dinámica que se repite: el sostenimiento de políticas sociales recae en provincias, municipios y organizaciones comunitarias, ante la ausencia de programas nacionales.
Mientras la demanda crece, la respuesta sigue dependiendo, en gran medida, del territorio.
Y en Santa Rosa, al menos por ahora, esa red sigue activa.
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