Desde este miércoles, la provincia de La Pampa se suma al inicio de la campaña nacional de vacunación antigripal. Con las dosis ya distribuidas en todo el territorio, los equipos de salud comenzarán a inmunizar a la población prioritaria en todos los establecimientos sanitarios.
Tal como ocurre cada año, la estrategia apunta a reducir el impacto de las enfermedades respiratorias graves antes de la llegada del invierno, cuando aumenta la circulación de virus como el Influenza y el Virus Sincicial Respiratorio (VSR).
¿Quiénes deben vacunarse primero?
La directora provincial de Epidemiología, Ana Bertone, explicó que la campaña dará inicio priorizando a los grupos de mayor riesgo. “Comenzamos con el personal de salud más expuesto y continuamos con embarazadas en cualquier trimestre de gestación, puérperas hasta los 10 días posteriores al parto que no se hayan vacunado durante el embarazo, lactantes de 6 a 24 meses, personas con enfermedades preexistentes y adultos mayores de 65 años”, detalló.
En el caso de quienes tienen factores de riesgo y cuentan con obra social, podrán acceder a la vacuna a través de su cobertura médica. Quienes no tengan obra social, recibirán la dosis en el sistema público de salud.
Por qué es importante vacunarse antes del invierno
Con la llegada de los meses más fríos, las consultas por infecciones respiratorias suelen aumentar de manera sostenida. La vacunación anticipada permite que el organismo desarrolle las defensas necesarias para estar protegido durante el pico de circulación viral.
“La prevención es la herramienta más efectiva. Además de la vacuna, medidas como el lavado de manos, la ventilación de ambientes y el cuidado al toser o estornudar ayudan a cortar la transmisión de los virus”, recordó Bertone.
La variante H3N2 y el contexto internacional
Este año, la campaña se da en un contexto particular: durante el último período invernal en el hemisferio norte se detectó una circulación anticipada de una variante de Influenza A conocida como H3N2 subclado K, que si bien no mostró ser más grave, sí demostró una mayor transmisibilidad.
“Esto no implica que los cuadros sean más severos, pero al haber más contagios, aumenta la presión sobre los servicios de salud”, advirtió la especialista, y destacó que los síntomas son los clásicos de una gripe: fiebre alta repentina, dolor corporal, tos, congestión y fatiga intensa.
Confianza en las vacunas
Bertone también subrayó la importancia de sostener la confianza en la inmunización. “Las vacunas son seguras y eficaces. Atraviesan controles rigurosos y han permitido controlar enfermedades que antes causaban graves daños. A veces, cuando una enfermedad deja de verse, se olvida lo peligrosa que era. Por eso es clave completar los esquemas y mantener la protección colectiva”, señaló.
Desde la Provincia recordaron que los equipos de vacunación están disponibles en todos los centros de salud para asesorar y aplicar las dosis correspondientes.
Vacunarse no es solo un cuidado personal, es un acto de responsabilidad comunitaria.

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