El Gobierno pondrá a disposición hasta $2 billones del Fondo de Garantía de Sustentabilidad para que los bancos amplíen el financiamiento destinado a la compra de viviendas. Los préstamos tendrán una tasa máxima de UVA + 7,5% y deberán destinarse a la adquisición de la primera vivienda.
El ministro de Economía, Luis Caputo, anunció este miércoles un nuevo programa destinado a impulsar el mercado de créditos hipotecarios mediante la utilización de recursos del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de la ANSES.
La iniciativa contempla hasta $2 billones, equivalentes a unos US$1.500 millones, que serán puestos a disposición de las entidades financieras mediante licitaciones. Los bancos que accedan a esos recursos deberán destinarlos exclusivamente al otorgamiento de préstamos hipotecarios para la adquisición de la primera vivienda.
Durante una conferencia de prensa realizada en el Palacio de Hacienda, Caputo explicó que uno de los principales obstáculos para el desarrollo del crédito hipotecario en Argentina es la diferencia entre los plazos de los depósitos que reciben los bancos y los préstamos destinados a viviendas.
“Reciben depósitos a 30 días y los préstamos hipotecarios son a 30 años”, sintetizó el ministro.
Cómo funcionará el programa
El esquema permitirá que el FGS coloque recursos mediante plazos fijos que serán licitados entre los bancos a períodos de uno y cinco años.
Las entidades deberán pagar una tasa mínima de UVA + 2,5% para las colocaciones a un año y de UVA + 4,5% para aquellas a cinco años.
A cambio, los bancos tendrán que ofrecer los créditos hipotecarios a los usuarios con una tasa máxima de UVA + 7,5%.
El destino de los fondos estará sujeto a controles del Banco Central, que deberá verificar que el dinero recibido por las entidades financieras sea efectivamente utilizado para financiar la adquisición de viviendas dentro de los plazos establecidos.
Primera licitación por $200.000 millones
La primera prueba del programa llegará la próxima semana, cuando se realice una licitación inicial por $200.000 millones a través del sistema SIOPEL y bajo control del Banco Central.
Posteriormente, el BCRA auditará la utilización de los recursos.
Caputo señaló que el objetivo es resolver uno de los problemas estructurales que enfrenta el sistema financiero argentino para otorgar préstamos de largo plazo y generar, al mismo tiempo, un nuevo impulso para el mercado inmobiliario y la construcción.
Cuánto habría que ganar para acceder a un crédito
El ministro también ofreció un ejemplo de cómo podrían quedar conformados los préstamos.
Según sus cálculos, para un crédito cercano a los US$100.000 y a un plazo de 30 años, la cuota inicial se ubicaría alrededor de los $865.000 mensuales.
Para acceder a un financiamiento de esas características, el grupo familiar debería demostrar ingresos netos superiores a los $3,4 millones mensuales.
Teniendo en cuenta que habitualmente los bancos financian alrededor del 70% del valor de una propiedad, Economía calcula que los $2 billones previstos para el programa podrían contribuir a que aproximadamente 17.000 familias accedan a una solución habitacional.
Financiamiento para compradores y desarrolladores
Caputo vinculó el nuevo esquema con otras modificaciones anunciadas recientemente para ampliar las posibilidades de financiamiento.
El ministro recordó que los bancos podrán prestar en dólares a personas jurídicas hasta un límite equivalente al 15% de sus depósitos, una herramienta que el Gobierno busca orientar, entre otros destinos, hacia desarrolladores inmobiliarios.
“De esta manera atacamos la oferta como la demanda”, sostuvo Caputo.
La estrategia oficial apunta así a facilitar financiamiento para desarrolladores y, al mismo tiempo, ampliar la disponibilidad de créditos hipotecarios para las familias, en un mercado que durante los últimos años mantuvo un volumen reducido de operaciones financiadas a largo plazo.
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