Con el respaldo de sectores aliados, el oficialismo consiguió 144 votos a favor para modificar la Carta Orgánica del BCRA. La iniciativa restringe el financiamiento al Tesoro, establece como mandato central preservar el valor de la moneda y endurece las condiciones para remover a sus autoridades.
La Cámara de Diputados aprobó este miércoles la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central, uno de los proyectos considerados prioritarios por el Gobierno de Javier Milei.
La iniciativa obtuvo 144 votos afirmativos, 102 negativos y nueve abstenciones, por lo que ahora deberá ser tratada por el Senado.
La Libertad Avanza consiguió construir una mayoría amplia gracias al acompañamiento de bloques aliados y dialoguistas, en una votación que permitió al oficialismo avanzar con una reforma que el propio Presidente definió como la más importante de esta etapa de su gestión.
Emisión cero y límites al financiamiento del Estado
Uno de los cambios centrales es la imposición de mayores restricciones para que el Banco Central pueda financiar al sector público.
El proyecto establece la prohibición de los adelantos transitorios al Tesoro, los préstamos al Gobierno nacional, las provincias y la Ciudad de Buenos Aires, y la compra de títulos públicos en el mercado primario.
También restringe el uso de letras intransferibles y establece que las transferencias de utilidades deberán corresponder a ganancias reales obtenidas por la entidad.
La reforma busca, de esta manera, limitar legalmente diferentes mecanismos utilizados históricamente para financiar al Tesoro mediante el Banco Central.
Un único mandato para el BCRA
Otro de los puntos centrales es la modificación de los objetivos de la autoridad monetaria.
La propuesta elimina la multiplicidad de propósitos establecidos hasta ahora y coloca como mandato central del Banco Central la preservación del valor de la moneda.
También se eliminan entre sus atribuciones determinadas políticas de orientación del crédito y mecanismos diferenciados de financiamiento.
Durante el debate, el presidente de la Comisión de Finanzas, Santiago Pauli, defendió la iniciativa y sostuvo que permitirá evitar que el Banco Central vuelva a convertirse en una extensión del Ministerio de Economía o del Poder Ejecutivo.
Desde la UCR, Guillermo Agüero argumentó que otorgarle múltiples objetivos al organismo terminó dificultando el cumplimiento de su función monetaria.
Las críticas de la oposición
El proyecto también recibió fuertes cuestionamientos.
El diputado de Unión por la Patria Itai Hagman sostuvo que el Gobierno intenta “blindar una política” y vinculó la discusión con las elevadas tasas de interés y el crecimiento del endeudamiento de las familias.
Miguel Ángel Pichetto, de Encuentro Federal, cuestionó el criterio de independencia planteado por el oficialismo y sostuvo que el Banco Central debe responder al interés general y a las necesidades de crecimiento y desarrollo del país.
Desde la Coalición Cívica, Maximiliano Ferraro advirtió que la reforma tampoco garantiza un blindaje absoluto de las reservas, debido a que continúa existiendo la posibilidad de recurrir a Decretos de Necesidad y Urgencia.
Mayor protección para las autoridades del Central
La reforma también apunta a fortalecer la estabilidad institucional de la conducción del organismo.
Para remover al presidente o a los directores del Banco Central se establece un procedimiento más exigente, incluyendo la necesidad de alcanzar una mayoría de dos tercios en ambas cámaras del Congreso.
El objetivo declarado es otorgar mayor independencia a las autoridades monetarias frente a los cambios de gobierno.
Con la aprobación por 144 votos contra 102, el Gobierno consiguió superar con comodidad su primer desafío parlamentario para reformar el Banco Central.
La discusión se trasladará ahora al Senado, donde La Libertad Avanza deberá nuevamente construir los acuerdos necesarios para convertir una de las principales reformas económicas de Milei en ley.
Comentarios de las entradas (0)