El Congreso promulgó una reforma constitucional que establece dos días de descanso semanal y una reducción progresiva de las horas de trabajo, sin recortes salariales. El presidente Lula da Silva celebró la medida como una conquista de los trabajadores.
Brasil dio este viernes un paso histórico en materia de derechos laborales. El Congreso Nacional promulgó una enmienda constitucional que pone fin al esquema conocido como 6×1, de seis días de trabajo por uno de descanso, y establece una transición hacia una semana laboral de cinco días con dos jornadas de descanso.
La reforma también contempla la reducción de la carga horaria máxima de 44 a 40 horas semanales, sin disminución de los salarios.
La ceremonia contó con la presencia del presidente Luiz Inácio Lula da Silva, quien respaldó la iniciativa surgida de una demanda social por mejores condiciones laborales.
“Lo que está ocurriendo hoy es una conquista del pueblo brasileño que fue aceptada por el Gobierno y aceptada por el Congreso. Por lo tanto, estoy muy feliz”, expresó el mandatario.
Cómo será la reducción de la jornada laboral
La implementación de la reforma se realizará de manera gradual, con un período de transición de aproximadamente 14 meses.
El nuevo esquema establece dos etapas:
- A los 60 días de la promulgación: las empresas deberán adoptar una organización de cinco días de trabajo y dos de descanso, con una jornada máxima de 42 horas semanales.
- Doce meses después: el límite se reducirá a 40 horas semanales, manteniendo los salarios.
De esta manera, Brasil avanzará hacia una nueva organización del tiempo de trabajo que busca mejorar el equilibrio entre la actividad laboral y la vida personal.
Amplio respaldo en el Congreso
La reforma fue aprobada el 14 de octubre, luego de un debate que logró reunir apoyos tanto del oficialismo como de sectores opositores.
En el Senado, la iniciativa obtuvo 75 votos a favor y apenas uno en contra, después de que buena parte de la oposición modificara su posición inicial.
Durante la promulgación, el presidente del Senado y del Congreso, Davi Alcolumbre, destacó el valor del tiempo libre para los trabajadores.
“¿Cuánto vale más el tiempo de descanso? ¿Cuánto vale más el tiempo con la familia? ¿Cuánto vale más el tiempo para cuidarse a uno mismo y a tus seres queridos?”, planteó.
El legislador sostuvo que disponer de más tiempo para la vida familiar y personal representa una mejora fundamental para millones de brasileños.
Una discusión que supera lo económico
El presidente de la Cámara de Diputados, Hugo Motta, remarcó que la reducción de la jornada no debe analizarse únicamente desde sus consecuencias económicas.
“Durante mucho tiempo, la jornada de trabajo fue tratada como una discusión económica, pero Brasil comprendió que esta es también una discusión social, que involucra salud, productividad y calidad de vida”, señaló.
La reforma introduce así un cambio estructural en la legislación laboral brasileña y vuelve a colocar en el centro del debate regional la distribución del tiempo de trabajo.
Con la eliminación progresiva del esquema 6×1, Brasil apuesta a una semana laboral más corta, dos días de descanso y la preservación del salario, en una transformación que tendrá impacto sobre millones de trabajadores.
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