El Gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva lanzó una licitación para instalar una infraestructura de procesamiento destinada al desarrollo de inteligencia artificial. La inversión rondará los US$192 millones y el equipo comenzaría a operar en 2027. También anunció un segundo proyecto junto a empresas chinas y una estrategia para desarrollar chips propios.
Brasil busca dar un salto en su capacidad tecnológica y posicionarse entre los países con mayor infraestructura destinada a la inteligencia artificial. El Gobierno lanzó una licitación para construir un supercomputador que, según las proyecciones oficiales, estará entre los diez de mayor capacidad del mundo dedicados a esta tecnología.
El proyecto demandará una inversión cercana a los 1.000 millones de reales, equivalentes a unos US$192 millones, y fue presentado durante un acto encabezado por el presidente Luiz Inácio Lula da Silva en Rio Grande do Norte.
“Brasil quiere pensar en grande”, sostuvo Lula al defender la estrategia tecnológica de su Gobierno.
“Ni los chinos, ni los estadounidenses son mejores que nosotros. Vamos a entrar en este mercado”, afirmó.
7.200 petaflops y funcionamiento desde 2027
El supercomputador será instalado en el Parque Tecnológico Augusto Severo, perteneciente a la Universidad Federal de Rio Grande do Norte, en el nordeste brasileño.
La previsión oficial establece que comenzará a funcionar durante 2027 y tendrá una capacidad de procesamiento de 7.200 petaflops, destinada principalmente al desarrollo de herramientas y modelos de inteligencia artificial.
La licitación no contempla únicamente la adquisición de infraestructura tecnológica. Entre las condiciones establecidas aparecen la transferencia de tecnología, la contratación de proveedores brasileños y la capacitación de alrededor de 5.000 trabajadores locales.
De acuerdo con medios brasileños, Nvidia sería actualmente el proveedor con capacidad tecnológica para responder a las exigencias planteadas en el proceso.
Otro supercomputador con tecnología china
En paralelo, Brasil anunció un segundo proyecto que tendrá una capacidad inferior pero estará orientado también a fortalecer la infraestructura tecnológica nacional.
Será instalado en Río de Janeiro mediante un acuerdo entre la Red Nacional de Enseñanza e Investigación y las compañías chinas Huawei e iFlytek.
En este caso, la inversión prevista alcanza los 1.276 millones de reales —unos US$245 millones— durante cinco años, y se proyecta que las operaciones comiencen en julio de 2027.
Uno de los principales objetivos será desarrollar modelos de lenguaje de inteligencia artificial en portugués, además de incrementar la capacidad nacional de procesamiento.
Brasil también quiere desarrollar sus propios chips
La estrategia va más allá de los supercomputadores.
El Gobierno brasileño anunció un programa con un horizonte de entre 10 y 15 años destinado a desarrollar capacidades propias en materia de semiconductores y reducir la dependencia tecnológica del exterior.
La iniciativa estará basada en RISC-V, una arquitectura abierta y no propietaria, y contará con la colaboración del ecosistema tecnológico y de innovación de Barcelona, España.
Los anuncios muestran una estrategia que busca abarcar diferentes eslabones de la nueva economía digital: capacidad de cómputo, inteligencia artificial, formación de recursos humanos, transferencia tecnológica y desarrollo de semiconductores.
Con estas inversiones, Brasil busca dejar de ser solamente consumidor de tecnologías desarrolladas en las grandes potencias y comenzar a construir infraestructura propia para competir en uno de los sectores considerados estratégicos para las próximas décadas.
Otro título que me gusta para Diario Sonar:
Brasil invertirá millones para entrar en la carrera mundial por la inteligencia artificial
Y uno más contundente:
Brasil quiere jugar en las grandes ligas de la IA: construirá un supercomputador de escala mundial
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