La Selección argentina disputará este domingo la final del Mundial 2026 frente a España con el sueño de conquistar el primer bicampeonato de su historia. Sin embargo, el equipo de Lionel Scaloni debió superar un camino lleno de obstáculos para llegar nuevamente al partido decisivo.
Tras una sólida fase de grupos, la Albiceleste atravesó tres cruces de máxima exigencia: necesitó dos alargues para eliminar a Cabo Verde y Suiza, y protagonizó remontadas memorables frente a Egipto e Inglaterra.
Un comienzo perfecto
Argentina dominó con autoridad el Grupo C y avanzó con puntaje ideal. En el debut goleó 3 a 0 a Argelia con un triplete de Lionel Messi, quien igualó el récord goleador de Miroslav Klose en los Mundiales.
Luego derrotó 2 a 0 a Austria, nuevamente con dos tantos del capitán, y cerró la primera fase con un triunfo por 3 a 1 sobre Jordania.
Cabo Verde, el primer gran susto
En los dieciseisavos de final apareció la primera gran prueba. Cabo Verde llevó el partido al alargue y volvió a empatar durante el tiempo suplementario.
Cuando todo parecía encaminarse a los penales, un cabezazo de Cristian Romero, con un leve desvío, le dio a Argentina el sufrido triunfo por 3 a 2.
La remontada épica ante Egipto
Los octavos de final ofrecieron uno de los momentos más dramáticos del torneo.
Egipto sorprendió con una ventaja de 2 a 0 y, para colmo, Messi desperdició un penal. Pero la reacción argentina fue inmediata: el «Cuti» Romero descontó, Messi igualó con una espectacular volea de zurda y Enzo Fernández marcó el 3 a 2 en tiempo de descuento para evitar el alargue.
Suiza llevó la serie hasta el límite
En cuartos de final volvió a aparecer el sufrimiento.
Alexis Mac Allister abrió el marcador, pero Suiza empató y obligó a disputar un nuevo tiempo suplementario. Recién en el segundo alargue, Julián Álvarez sacó un potente remate desde afuera del área para establecer el 2 a 1, mientras que Lautaro Martínez selló el 3 a 1 definitivo en una contra.
Inglaterra, otra remontada histórica
La semifinal tuvo un condimento especial por la histórica rivalidad entre ambos países.
Inglaterra golpeó primero y se adelantó en el segundo tiempo, pero Argentina reaccionó cuando más lo necesitaba.
Messi se hizo dueño del partido, generó las principales situaciones y fue determinante en la remontada. Enzo Fernández igualó con un remate desde fuera del área y, a cinco minutos del final, Lautaro Martínez conectó de cabeza un preciso centro del capitán para establecer el 2 a 1 y clasificar a la Albiceleste a una nueva final mundialista.
La ilusión de otra estrella
Con 19 goles a favor y 7 en contra, Argentina alcanzó su segunda final consecutiva y la séptima de su historia en los Mundiales.
Ahora, frente a España, buscará conquistar su cuarto título mundial, defender la corona obtenida en Qatar 2022 y convertirse, por primera vez, en bicampeón del mundo.
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