La reforma ya fue convertida en ley y modifica la forma en que se aplica el beneficio sobre las tarifas. La Pampa permanece dentro del régimen, pero el descuento deja de alcanzar a toda la factura. Un informe difundido por el CEPA estima fuertes incrementos incluso para quienes conserven la bonificación.
La reforma del Régimen de Zona Fría abre un nuevo escenario para los usuarios de gas de La Pampa. Aunque la provincia continúa incluida dentro del esquema, la modificación cambia la manera en que se calcula el descuento y puede traducirse en aumentos importantes sobre el monto final de las facturas.
La iniciativa fue convertida en ley por el Senado con 38 votos afirmativos y 8 negativos, luego de haber sido aprobada previamente por Diputados.
Para La Pampa, la cuestión central no pasa solamente por permanecer dentro del mapa de las zonas frías, sino por sobre qué componentes de la factura se aplicará a partir de ahora la bonificación.
Qué cambia para un usuario pampeano
El informe utiliza como ejemplo una factura teórica de $100.000. De ese total, $40.000 corresponden al precio del gas en el Punto de Ingreso al Sistema de Transporte (PIST), $38.000 a transporte y distribución y $22.000 a impuestos.
Con el esquema anterior, una bonificación del 50% aplicada sobre el total dejaba una factura final de $50.000.
Con el nuevo mecanismo analizado en el informe, el descuento del 50% se aplica únicamente sobre el componente PIST. En ese mismo ejemplo, la bonificación sería de $20.000 y la factura terminaría en $80.000.
La diferencia representa, según el cálculo presentado, un aumento del 60% en el monto que efectivamente paga el usuario, aun cuando conserve el beneficio de Zona Fría.
Es importante aclarar que se trata de un ejercicio teórico incluido en el informe y no de una estimación de una factura pampeana específica. El impacto final dependerá de la composición de cada factura, el consumo y la categoría de cada usuario.
Algunos usuarios podrían enfrentar aumentos mayores
El documento plantea además situaciones diferentes para quienes pierdan las bonificaciones.
Según sus cálculos, los jubilados y titulares de AUH que queden excluidos de una bonificación del 50% podrían enfrentar una duplicación del monto correspondiente al esquema anterior, mientras que para usuarios residenciales que pierdan un descuento del 30% el incremento estimado llega al 43%.
A nivel nacional, el Gobierno estima que alrededor de 1,6 millones de usuarios dejarán de recibir el beneficio, aunque existen cálculos que elevan esa cantidad.
La Pampa conserva la Zona Fría, pero cambia el beneficio
La situación pampeana tiene una particularidad. La provincia ya integraba la denominada Zona Fría histórica, por su pertenencia a la Región Patagónica, antes de la ampliación nacional realizada en 2021. Con la reforma mantiene esa condición territorial, aunque cambia el mecanismo económico mediante el cual se determina el descuento.
Por eso, hablar simplemente de que “La Pampa mantiene la Zona Fría” puede resultar insuficiente para explicar el impacto sobre los usuarios: permanecer dentro del régimen no significa necesariamente conservar el mismo nivel de descuento que existía hasta ahora.
Durante la discusión legislativa se estimó que el régimen alcanza a alrededor de 136 mil hogares pampeanos.
El recargo para financiar el régimen continúa
Otro de los puntos señalados por el informe es que la reforma mantiene el recargo de hasta 7,5% sobre el precio del gas en el PIST, destinado al Fondo Fiduciario para Subsidios de Consumos Residenciales de Gas.
Esto implica que usuarios que eventualmente dejen de recibir la bonificación podrían continuar contribuyendo al fondo utilizado para financiar el sistema.
La modificación del régimen vuelve así a colocar la discusión tarifaria en primer plano en La Pampa, una provincia donde las bajas temperaturas y el consumo de gas durante buena parte del año fueron históricamente el fundamento para contar con un tratamiento diferencial.
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