El Gobierno nacional formalizó una reforma del sistema de Verificación Técnica Vehicular (VTV) al disponer la apertura del Registro Nacional de Talleres de Inspección Técnica de Vehículos, con el objetivo de ampliar la oferta de centros habilitados y fomentar la competencia en el sector.
La medida fue oficializada este miércoles mediante la Resolución 32/2026 de la Secretaría de Transporte, publicada en el Boletín Oficial. Sin embargo, su aplicación dependerá de la adhesión de cada provincia y de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, ya que son las jurisdicciones responsables de implementar el sistema de Revisión Técnica Obligatoria (RTO).
A partir de la nueva normativa, cualquier taller, concesionaria o importador que demuestre capacidad técnica suficiente podrá inscribirse para realizar las inspecciones vehiculares, sin importar dónde esté radicado el vehículo que deba ser controlado.
Según explicó el Gobierno, la iniciativa busca eliminar restricciones que limitaban la actividad y mejorar la disponibilidad del servicio para los usuarios. En ese sentido, consideró que el cierre previo del registro reducía la oferta de centros habilitados y afectaba el acceso a las revisiones.
La resolución se enmarca en las políticas de desregulación impulsadas por el DNU 70/2023, orientadas a simplificar trámites administrativos y promover una mayor competencia entre prestadores.
Uno de los principales cambios es la unificación del régimen de control. Los talleres registrados podrán inspeccionar todo tipo de vehículos, ya sean particulares o comerciales, de pasajeros o de carga, incluyendo unidades antiguas o especiales. Hasta ahora, la segmentación del registro limitaba las tareas que podía realizar cada centro según la categoría del vehículo.
En materia tarifaria, el Estado nacional dejará de intervenir en la fijación de precios. De esta manera, su función quedará limitada a la registración de los talleres, el control de los estándares técnicos y la emisión de la documentación correspondiente, mientras que el valor de la revisión será determinado por la competencia entre los prestadores.
La digitalización también ocupa un lugar central en la reforma. El nuevo registro será abierto, público, gratuito y completamente digital, y funcionará a través de la plataforma Trámites a Distancia (TAD).
Además, el Certificado de Revisión Técnica (CRT) contará con una versión digital que tendrá la misma validez legal que la oblea física que se coloca en el parabrisas del vehículo.
La normativa establece un plazo de 90 días para que la Subsecretaría de Transporte Automotor implemente una base de datos nacional que concentre la información técnica y los resultados de todas las inspecciones realizadas en el país.
Por su parte, la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT) y la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV) tendrán 30 días para adecuar sus procedimientos al nuevo esquema.
Finalmente, la CNRT continuará siendo el organismo encargado de fiscalizar y auditar el cumplimiento de las normas por parte de los talleres habilitados.
Con esta reforma, el Gobierno busca reducir requisitos burocráticos y ampliar la oferta de servicios, aunque asegura que se mantendrán los estándares técnicos necesarios para garantizar la seguridad vial.
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