El secretario de Energía y Minería expuso esta mañana ante un plenario de comisiones para defender el proyecto que busca que Pampetrol administre transitoriamente el área hidrocarburífera por 24 meses. La medida apunta a preservar 400 puestos de trabajo y evitar pasivos ambientales tras quedar desierta la licitación.
En una semana clave para el futuro petrolero de La Pampa, el secretario de Energía y Minería, Matías Toso, pisó esta mañana la Legislatura provincial con una misión clara: defender el proyecto del Ejecutivo que propone que Pampetrol SAPEM tome el control transitorio del área El Medanito y, de paso, disipar las dudas de los diputados.
Invitado a un plenario conjunto de las comisiones de Asuntos Agrarios, Hacienda y Obras y Servicios Públicos, el funcionario llegó acompañado de su equipo técnico con la convicción de que la información es la mejor aliada. «Venimos a darle herramientas a los diputados y a las diputadas para que tomen la mejor decisión para el futuro del área. Ahora todo está en sus manos», aseguró Toso a la prensa antes de ingresar al recinto.
Una solución de emergencia para un problema con fecha de vencimiento
El proyecto que llegó a la Cámara no es un capricho ni una decisión tomada a la ligera. Detrás hay un reloj que no para: el 19 de junio de 2026 vence la concesión actual de El Medanito y, para preocupación de todos, la licitación para renovarla quedó desierta. Nadie se presentó.
Ante ese escenario, la provincia resolvió mover fichas. La propuesta sobre la mesa es que Pampetrol asuma la operación del área por un período de hasta 24 meses, pero ojo, con una condición: apenas haya un nuevo concesionario, la empresa estatal cede el lugar, aunque no se hayan cumplido los dos años.
«No se trata de otorgar una concesión a Pampetrol, sino de una herramienta de emergencia para darle continuidad a la explotación», aclaró Toso ante los legisladores. Y reforzó la idea: «Será una nueva ley la que otorgue la concesión definitiva en el futuro».
El corazón del proyecto: 400 familias y un recurso que no puede parar
Más allá de los plazos y las letras chicas, Toso puso el foco en lo que realmente está en juego: 400 puestos de trabajo directos e indirectos que dependen de que El Medanito siga funcionando. Detrás de cada número hay una familia pampeana que espera certezas.
«Preservar las fuentes de trabajo es el objetivo central de esta ley», remarcó el secretario, dejando en claro que la continuidad productiva no es solo una cuestión económica, sino también social. A eso se suma la necesidad de evitar pasivos ambientales que podrían generarse si el área queda acéfala.
¿Qué hará Pampetrol si asume el control?
Una de las preguntas que flotaba en el ambiente era si la empresa estatal está preparada para semejante desafío. Toso fue contundente:
«A Pampetrol no se le puede pedir que haga algo distinto de lo que hacen las empresas hidrocarburíferas». Traducción: si se hace cargo, saldrá a buscar un socio.
El esquema prevé que, en caso de asumir la operación transitoria, Pampetrol deberá seleccionar un operador para la explotación diaria, tal como haría cualquier compañía del rubro. Si no consigue un socio en los tiempos necesarios, la alternativa será tercerizar el servicio.
La clave del futuro: regalías, inversiones y un bono atractivo
Mirando más allá de la emergencia, Toso también se refirió a lo que deberá contemplar la próxima licitación para que, esta vez, no quede desierta. El secreto está en el equilibrio.
«Hay que analizar tres aspectos fundamentales: regalías, plan de inversión y bono de licitación», detalló. Y explicó la lógica: «Si se establecen regalías muy altas, hay que equilibrarlo con el bono. Son puntos que juegan en conjunto». La experiencia indica que, para atraer inversores, la ecuación tiene que ser atractiva y, sobre todo, previsible.
Lo que viene
Con la exposición de Toso, el proyecto ya está en manos de los legisladores. Ahora las comisiones deberán emitir dictamen para que la iniciativa pueda llegar al recinto. El oficialismo confía en que los argumentos técnicos y la urgencia de la situación allanarán el camino.
Mientras tanto, el reloj sigue corriendo. Quedan poco más de tres meses para que El Medanito tenga un nuevo esquema de operación. La pelota está del lado de Diputados.
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