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Skay hizo rugir el Aquiles Regazzoli en una noche de rock de alto vuelo

today4 octubre, 2026

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Skay Beilinson y Los Fakires se presentaron el sábado en el estadio Aquiles Regazzoli del Club All Boys y protagonizaron una noche potente, atravesada por canciones de su etapa solista y clásicos que forman parte de la historia del rock argentino.

El Aquiles Regazzoli volvió a ser escenario de una gran noche de rock. Esta vez, con una de las guitarras fundamentales de la música argentina sobre el escenario: Skay Beilinson, acompañado por Los Fakires, llegó a Santa Rosa para ofrecer un show intenso, compacto y sin concesiones.

Desde los primeros minutos quedó claro que no sería una presentación para la nostalgia. Skay mantiene intacta esa particular combinación entre misterio, melodía y electricidad que atraviesa toda su obra. Al frente de una banda que suena con enorme solidez, el guitarrista construyó un concierto en el que cada tema fue ganando volumen y temperatura.

Los Fakires fueron mucho más que una banda de acompañamiento. El grupo sostuvo un sonido potente durante toda la noche, con una base rítmica demoledora y una actuación especialmente destacada de la batería, uno de los motores del concierto. Sobre esa estructura, Skay desplegó su inconfundible manera de tocar: pocos gestos, pocas palabras y una guitarra que todavía puede dominar por completo un escenario.

El repertorio recorrió distintos momentos de su carrera. La apertura llegó con “Paria”, seguida por “Negativo”, “Tren”, “Pájaros” y “Late”. Después aparecerían canciones como “Todo un palo”, “Criminal”, “Babel”, “Oriental”, “Gengis”, “Corazón”, “Chico bomba”, “Presagio”, “Astrolabio”, “Ji ji ji”, “Golem”, “La máquina” y “La Parca”.

El tramo final encontró a un público completamente entregado. Hubo lugar para un popurrí, “Lejos de casa” y “Jinete”, cerrando una lista extensa, de más de veinte momentos musicales, que combinó el universo propio de Skay con composiciones inseparables de la memoria colectiva del rock nacional.

Y naturalmente hubo canciones que produjeron una reacción inmediata. “Todo un palo” y “Ji ji ji” hicieron aparecer inevitablemente la historia de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, pero sin convertir el concierto en un ejercicio retrospectivo. Skay lleva décadas construyendo una obra propia y el show de Santa Rosa volvió a demostrarlo.

A sus espaldas existe una historia gigantesca, pero arriba del escenario permanece el músico.

El Flaco volvió a hacerlo.

Con su guitarra al frente, una banda con muchísimo power y esa particular manera de transformar canciones en paisajes eléctricos, Skay convirtió al Aquiles Regazzoli en territorio rockero durante una noche que quedará entre los grandes recitales que recibió Santa Rosa.

Fotos: Flavio Clarembaux

Escrito por Diario Sonar

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