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Ronnie Wood encendió Buenos Aires con una noche de rock, blues y clásicos de los Rolling Stones

today7 noviembre, 2026

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El histórico guitarrista británico se presentó en el Movistar Arena con un espectáculo que recorrió seis décadas de música. Acompañado por una banda de destacados instrumentistas y las voces de Imelda May y Chanel Haynes, recuperó canciones de los Faces, joyas del blues y clásicos de los Stones. Antes del concierto protagonizó un encuentro especial con Charly García.

A los 79 años, Ronnie Wood sigue demostrando que el rock and roll no entiende de jubilaciones. El guitarrista de The Rolling Stones se presentó el viernes 6 de noviembre en el Movistar Arena de Buenos Aires y ofreció un recorrido por las diferentes etapas de una carrera que comenzó mucho antes de su incorporación a la legendaria banda británica.

El espectáculo formó parte de la presentación de Fearless: Anthology 1965–2025, una recopilación que reúne seis décadas de grabaciones y recupera algunas de las canciones fundamentales de su trayectoria.

Lejos de apostar exclusivamente por los éxitos más conocidos de los Rolling Stones, Wood eligió un repertorio que combinó rock, blues, soul, reggae y composiciones de su etapa con Faces.

El resultado fue una noche marcada por la complicidad con el público argentino, la potencia de una banda experimentada y la vigencia de un músico que conserva intacta su pasión por el escenario.

Una celebración del rock and roll

El concierto comenzó con It’s Only Rock ‘n Roll (But I Like It), uno de los grandes clásicos de los Stones y una canción con la que Wood mantiene una relación especial: participó en su gestación antes de incorporarse oficialmente al grupo en 1975.

A partir de allí, el espectáculo se convirtió en un recorrido por diferentes influencias musicales.

Sonaron Am I Grooving You, asociada al soul de Freddie Scott, y Take It Easy, una pieza de rocksteady popularizada por Hopeton Lewis.

También hubo espacio para recuperar la historia de Faces, la banda que Wood integró junto a Rod Stewart antes de convertirse en un Rolling Stone.

Una de las sorpresas fue Flying, canción perteneciente a los primeros años de aquella formación, interpretada con la participación de Chanel Haynes.

Otro momento destacado llegó con Hey Negrita, composición incluida en Black and Blue (1976), uno de los primeros discos de los Stones en los que participó Wood.

Su combinación de funk, reggae y rock aportó uno de los pasajes más rítmicos de la noche.

Bob Dylan, el blues y las raíces de Ronnie Wood

El repertorio también incluyó Seven Days, una composición de Bob Dylan que Wood grabó en su álbum solista Gimme Some Neck, publicado en 1979.

La elección no fue casual. A lo largo de su carrera, el guitarrista mantuvo una relación musical estrecha con el blues, el folk estadounidense y los artistas que ayudaron a construir el sonido del rock británico.

Esas influencias reaparecieron en versiones de Baby What You Want Me to Do, de Jimmy Reed, y The Boogie Disease, de Doctor Ross.

En varios pasajes, Wood utilizó su característica técnica de guitarra slide, uno de los recursos que definieron su estilo y su aporte al sonido de los Rolling Stones.

El músico también recuperó Mystifies Me, una de las canciones más celebradas de su primer álbum solista, I’ve Got My Own Album to Do, de 1974.

Dos voces extraordinarias sobre el escenario

Ronnie Wood estuvo acompañado por The AMMO Band, integrada por músicos de amplia trayectoria internacional.

El bajista Willie Weeks, el baterista Andy Newmark, el guitarrista Johnny Lee Schell y el tecladista Andy Wallace construyeron una base instrumental sólida, que permitió recorrer diferentes estilos sin perder intensidad.

A ellos se sumaron dos invitadas especiales.

La cantante irlandesa Imelda May participó en Remember (Walking in the Sand), clásico de The Shangri-Las, y compartió con Wood una versión de You’re So Fine.

Por su parte, Chanel Haynes protagonizó uno de los momentos más intensos del espectáculo con River Deep, Mountain High, la canción que Tina Turner convirtió en un emblema del soul y el rock.

La combinación de ambas voces amplió la propuesta musical y permitió que el concierto trascendiera el formato tradicional de una presentación solista.

Los Rolling Stones, siempre presentes

Aunque el repertorio recorrió buena parte de la historia personal de Wood, las canciones de los Rolling Stones tuvieron un lugar fundamental.

Durante Show Me, el guitarrista insinuó el célebre riff de Satisfaction, provocando una respuesta inmediata del público.

También sonó Country Honk, la versión acústica y de inspiración country de Honky Tonk Women, acompañada por la violinista Mera Royle.

Otro de los momentos más celebrados llegó con Can’t You Hear Me Knocking, la extensa composición de Sticky Fingers (1971), que combina rock, improvisación y elementos del jazz latino.

El público acompañó las canciones con entusiasmo y volvió a expresar el deseo de ver nuevamente a los Rolling Stones en Argentina.

Por el momento, sin embargo, no existe una fecha confirmada para un regreso de la banda al país.

El recuerdo de Faces y una despedida con camiseta argentina

Hacia el final del espectáculo, Wood recuperó Ooh La La, uno de los grandes clásicos de Faces, y I Can Feel the Fire, canción de su debut como solista.

También interpretó Outlaws, una composición que conecta con su identidad de guitarrista de rock and roll.

Para los bises regresó al escenario con una camiseta de la Selección Argentina.

Allí aparecieron fragmentos de Dust My Broom, clásico del blues asociado a Robert Johnson, Black Limousine, de los Rolling Stones, y Gasoline Alley, de su etapa junto a Rod Stewart.

El cierre llegó con Stay With Me, una de las canciones más representativas de Faces.

La despedida, con Wood celebrando junto al público y agitando otra camiseta argentina, terminó de confirmar la relación especial que mantiene con los seguidores locales.

El encuentro con Charly García

La visita también dejó una imagen especialmente significativa para la historia del rock.

Antes del concierto, Ronnie Wood recibió en el camarín a Charly García, quien asistió al Movistar Arena y compartió un encuentro con el músico británico.

Charly, que recientemente cumplió 75 años, le entregó como obsequio un vinilo de Clics modernos, su emblemático álbum de 1983.

Ambos posaron para una fotografía que comenzó a circular por las redes sociales y reunió simbólicamente a dos figuras fundamentales de la música popular.

El encuentro sumó un capítulo especial a una noche que ya tenía un enorme valor para los seguidores del rock argentino.

Seis décadas de música y una pasión intacta

Ronnie Wood ingresó oficialmente a los Rolling Stones en 1975, después de desarrollar una destacada trayectoria con The Jeff Beck Group y Faces.

Su estilo de guitarra, basado en el diálogo permanente con Keith Richards, terminó convirtiéndose en una de las características centrales del sonido de la banda.

Pero su carrera también incluye numerosos trabajos solistas, colaboraciones con artistas de diferentes generaciones y una actividad constante como pintor.

La presentación en Buenos Aires permitió recuperar esa dimensión más amplia de su historia.

En lugar de construir un espectáculo exclusivamente alrededor de su condición de Rolling Stone, Wood eligió mostrar las músicas que lo formaron y las canciones que acompañaron su recorrido artístico.

A los 79 años, Ronnie Wood sigue encontrando en el escenario el lugar donde mejor se expresa. Y Buenos Aires volvió a comprobar que el rock and roll, cuando conserva su espíritu, no necesita demasiado más que buenas canciones, grandes músicos y una guitarra encendida.

Escrito por Diario Sonar

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