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WandaVision: cuando una comedia familiar se convierte en algo mucho más oscuro

micFlor Romero - WandaVisiontoday4 noviembre, 2026

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    WandaVision: cuando una comedia familiar se convierte en algo mucho más oscuro Flor Romero - WandaVision


Bueno, como les venía contando en las últimas columnas, estamos haciendo un recorrido por algunas de las películas y series más importantes de Marvel. La idea es ir repasando esas historias y esos personajes que nos ayudan a entender un poco mejor todo lo que fue pasando en este universo, y así llegar más preparados a Avengers: Doomsday, que es una de las grandes apuestas que se vienen.

Y hoy vamos a hablar de una serie que quizás algunos vieron y otros dejaron pasar, pero que está bueno tener en cuenta dentro de este recorrido: WandaVision. No es que sea obligatorio verla para entender Doomsday, pero sí nos permite conocer mucho mejor a uno de los personajes más interesantes de Marvel: Wanda Maximoff. Además, nos muestra una etapa muy particular de su historia y cómo va evolucionando hasta convertirse en la Bruja Escarlata.

Lo curioso es que, si uno empieza a ver WandaVision sin saber demasiado, probablemente se encuentre con algo bastante distinto a lo que espera de una serie de Marvel. Porque en lugar de arrancar con grandes peleas, villanos o escenas de acción, nos encontramos con una especie de comedia familiar que parece sacada de la televisión de los años cincuenta. Pero lo que al principio parece una propuesta bastante inocente empieza a cambiar rápidamente, y esa es justamente una de las cosas más interesantes de la serie.

WandaVision se estrenó en enero de 2021 en Disney+, tiene una temporada de nueve episodios y está protagonizada por Elizabeth Olsen, en el papel de Wanda Maximoff, y Paul Bettany, que vuelve a interpretar a Vision. La historia se ubica después de los acontecimientos de Avengers: Endgame y nos presenta a esta pareja viviendo una vida aparentemente perfecta en un pequeño pueblo llamado Westview.

Durante los primeros capítulos vemos a Wanda y Vision como si fueran un matrimonio de una comedia familiar clásica. Todo está presentado de una manera bastante exagerada: las risas grabadas, los vecinos que aparecen de repente, las situaciones domésticas y los problemas cotidianos. El primer episodio, por ejemplo, está filmado en blanco y negro y tiene esa estética de las sitcoms de los años cincuenta. En el segundo, la serie avanza hacia otra década y ya empezamos a ver cambios en la imagen, los colores y la forma en la que se desarrolla la historia.

Pero lo importante no es solamente el cambio de época. Mientras Wanda y Vision intentan llevar adelante esa vida aparentemente normal, empiezan a suceder cosas que no terminan de encajar. Hay conversaciones extrañas, reacciones que generan incomodidad y momentos en los que la comedia parece interrumpirse para dejar lugar a algo completamente diferente. A veces, incluso, la propia imagen cambia de manera repentina, aparecen interferencias o se producen transiciones que nos hacen sentir que algo está fallando.

Y ahí empieza a cambiar nuestra percepción de lo que estamos viendo. Lo que parecía una comedia bastante divertida empieza a generar preguntas. ¿Por qué hay situaciones que parecen fuera de lugar? ¿Por qué algunos personajes reaccionan de una manera tan extraña? ¿Qué está pasando realmente en ese pueblo? La serie va dejando pequeñas pistas, pero no nos da todas las respuestas de entrada.

A medida que avanzan los episodios, el clima se vuelve cada vez más inquietante. La historia empieza a abandonar esa sensación de comedia familiar y se acerca mucho más al misterio, al suspenso e incluso al terror psicológico. Hay escenas que generan una incomodidad bastante particular, porque uno siente que algo no está bien, aunque todavía no pueda entender exactamente qué es.

Y lo interesante es que la serie consigue ese cambio sin perder su identidad. Seguimos viendo elementos de las distintas épocas de la televisión, pero ahora empiezan a tener otro significado. Las transiciones entre una década y otra, los cambios de formato, los silencios y ciertos detalles que al principio parecían simples recursos cómicos se convierten en pistas para entender lo que está pasando.

También hay algo muy particular en la manera en que está construida la historia: nosotros vamos descubriendo las cosas prácticamente al mismo tiempo que los personajes. Cada capítulo deja preguntas nuevas y genera teorías. Durante su emisión, internet se llenó de debates sobre qué estaba pasando realmente en Westview, quiénes eran algunos personajes y qué significaban determinados detalles. Era una de esas series que terminabas de ver y enseguida querías entrar a las redes para leer qué había descubierto el resto.

En cuanto a los personajes, el centro de la historia es Wanda. Y para entenderla hay que recordar su recorrido dentro del Universo Cinematográfico de Marvel. La conocimos como una de las integrantes de los Avengers, vimos cómo fue desarrollando sus poderes y también atravesó acontecimientos muy duros, especialmente en relación con Vision. WandaVision nos permite conocerla desde otro lugar y explorar mucho más su personalidad, sus emociones y todo lo que significa para ella intentar construir una vida tranquila.

Elizabeth Olsen tiene un trabajo enorme en esta serie porque no solamente interpreta a Wanda, sino que también tiene que adaptarse a los diferentes estilos de actuación que aparecen a lo largo de los episodios. Pero, más allá de ese desafío, lo que realmente se destaca es su interpretación emocional. Hay momentos en los que podemos verla divertida, espontánea y hasta ingenua, y otros en los que transmite una angustia y una tensión que van cambiando completamente el tono de la historia.

También tenemos a Vision, interpretado por Paul Bettany, que vuelve a compartir pantalla con Wanda. Su relación es uno de los ejes emocionales de la historia y la serie permite conocer una faceta mucho más cotidiana de ambos. Ya no estamos viendo solamente a dos personajes luchando contra amenazas gigantescas, sino a una pareja intentando convivir, construir una familia y encontrar cierta tranquilidad.

Entre los personajes secundarios aparece Agnes, la vecina interpretada por Kathryn Hahn. Al principio parece cumplir con el papel típico de la vecina entrometida de las comedias familiares, siempre apareciendo en el momento justo y metiéndose en la vida de Wanda. Pero su presencia es cada vez más llamativa y se convierte en uno de los personajes que más curiosidad generan.

También se suma Monica Rambeau, interpretada por Teyonah Parris, un personaje que ya habíamos conocido de chica en Capitana Marvel. En esta serie tiene un papel importante dentro de lo que sucede alrededor de Westview. Y aparecen otros personajes conocidos de Marvel, como Jimmy Woo, de Ant-Man, y Darcy Lewis, que habíamos visto en las películas de Thor. Ellos ayudan a ampliar lo que está sucediendo y nos muestran que el misterio de Westview no es algo que solamente afecta a Wanda y Vision.

Pero si hay algo que me parece importante destacar es que WandaVision no habla solamente de superpoderes, magia o misterios. En el fondo, también es una historia sobre el duelo, la pérdida, los recuerdos y la dificultad de aceptar que las cosas no siempre pueden ser como uno quisiera.

Y creo que ahí está la parte más profunda de la serie. Detrás de esa aparente vida perfecta que vemos al principio hay una cuestión mucho más humana: el deseo de recuperar aquello que perdimos, de volver a sentirnos bien y de encontrar un lugar donde podamos dejar de sufrir. La serie utiliza todo ese universo de comedias familiares para contrastar esa idea de felicidad perfecta con emociones mucho más complejas.

Por eso, a medida que avanza la historia, uno empieza a mirar a Wanda de otra manera. Ya no se trata solamente de una superheroína con poderes extraordinarios, sino de una persona que está atravesando situaciones muy difíciles. Y eso hace que la serie tenga una dimensión emocional que quizás no esperábamos encontrar cuando empezamos a verla.

En cuanto a su lugar dentro de Marvel, WandaVision fue el comienzo de una nueva etapa para el estudio en televisión. La historia de Wanda continúa en Doctor Strange en el multiverso de la locura, por lo que ver la serie ayuda a comprender mejor lo que sucede después con ella. También dio lugar a que otros personajes y elementos de su historia siguieran desarrollándose en producciones posteriores, como Agatha en todas partes.

En lo visual también es una producción muy cuidada. Cada episodio tiene una identidad propia y se nota el trabajo que hubo detrás de la ambientación, el vestuario, la iluminación y la fotografía. Pero lo que más me gusta es cómo esos recursos visuales acompañan el cambio de tono. La imagen, la música y hasta la manera en que se presentan las escenas ayudan a que pasemos de una sensación de tranquilidad a otra mucho más inquietante sin que necesariamente nos demos cuenta en qué momento ocurrió ese cambio.

Personalmente, creo que WandaVision es una de las apuestas más originales que hizo Marvel en televisión. Me gusta porque no intenta repetir la fórmula de las películas, sino que propone algo diferente y se toma su tiempo para contar una historia. Es de esas series que empiezan de una manera y terminan llevándote por un camino que probablemente no esperabas. Y creo que lo mejor es verla sin buscar demasiadas explicaciones antes, porque gran parte de la experiencia está en descubrir qué está pasando capítulo a capítulo.

Así que si todavía no la vieron, mi recomendación es que le den una oportunidad. Y si están siguiendo este recorrido para llegar mejor preparados a Avengers: Doomsday, también pueden sumarla a su lista. No es obligatoria, pero conocer la historia de Wanda hace que uno pueda disfrutar mejor su evolución y las conexiones con otras producciones de Marvel.

Y para cerrar, les dejo una pregunta: ¿ustedes qué elegirían, una vida aparentemente perfecta en la que todo parece salir como quieren o una realidad imperfecta, con momentos buenos y malos, pero en la que pueden decidir su propio camino?


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