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Un barco llamado Haroldo #128 - César González: la poesía que nació detrás de los muros Cesar González
En una nueva entrega de Un Barco llamado Haroldo, Norma Giménez y Fernando Ojeda recorren la vida y la obra de César González, conocido literariamente como Camilo Blajaquis. Una historia atravesada por la marginalidad, la cárcel, la filosofía y el rock, donde la palabra se convierte en una forma de libertad.
Hay historias que comienzan en los márgenes y terminan desafiando los límites de aquello que una sociedad considera posible. La de César González es una de ellas.
Nacido y criado en la Villa Carlos Gardel, en el conurbano bonaerense, González conoció desde muy joven la pobreza, la violencia institucional y el encierro. A los 14 años ingresó por primera vez a un instituto de menores y pasó buena parte de su adolescencia privado de la libertad.
Fue precisamente detrás de esos muros donde comenzó a construir una voz propia. Entre lecturas de filosofía, reflexiones políticas y experiencias personales, encontró en la escritura una manera de interpretar el mundo que lo rodeaba y, al mismo tiempo, de enfrentarlo.
Durante su paso por el Instituto Agote fundó la revista Todo Piola y comenzó a escribir los poemas que darían forma a su primer libro, La venganza del cordero atado, publicado bajo el seudónimo de Camilo Blajaquis.
En sus textos, Cesar González recupera los paisajes de su infancia, las calles de la villa, las ausencias familiares y la vida de quienes crecen en territorios donde las oportunidades suelen ser escasas.
Pero su poesía no busca convertir la pobreza en una postal romántica.
“No romantizar la vida en la villa, pero también rescatar la belleza que surge en medio de tanta muerte”, explica el autor al recordar el origen de uno de sus poemas más significativos, Villas, la vida en un mundo aparte, escrito durante su detención en Marcos Paz.
Su literatura combina la experiencia personal con una mirada filosófica y política sobre la desigualdad, la exclusión y los mecanismos sociales que condicionan el destino de miles de jóvenes.
El título La venganza del cordero atado establece un vínculo directo con Lobo suelto, cordero atado, el emblemático trabajo de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota.
La relación no es solamente musical. Para González, el universo de Los Redondos representa también un espacio de encuentro entre sectores sociales que difícilmente comparten otros ámbitos de la vida cotidiana.
Esa conexión entre poesía, rock y pertenencia popular atraviesa el episodio, donde las canciones acompañan los textos y amplían sus sentidos.
La música aparece así como otro lenguaje de resistencia, capaz de dialogar con las experiencias del encierro, la libertad y la búsqueda de identidad.
La trayectoria de César González no terminó con su primer libro. Con el tiempo amplió su obra hacia la poesía, el ensayo, la narrativa y el cine, manteniendo una mirada crítica sobre la desigualdad y las representaciones de la marginalidad.
En Un Barco llamado Haroldo, su historia permite pensar la literatura no solamente como expresión artística, sino también como una herramienta para disputar los relatos construidos sobre quienes viven en los márgenes.
Entre poemas, testimonios, filosofía y rock nacional, Norma Giménez y Fernando Ojeda proponen un recorrido por una obra nacida de la experiencia del encierro, pero atravesada por una búsqueda permanente de libertad.
Un Barco llamado Haroldo se emite los domingos a las 11 por FM Sonar 97.9, desde Santa Rosa, La Pampa.