El ministro de Economía, Luis Caputo, encabezará desde este martes la misión del equipo económico argentino en Washington, en el marco de las Reuniones de Primavera del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial, con el objetivo central de destrabar un desembolso de US$ 1.000 millones que aún no cuenta con aprobación.
La comitiva estará integrada además por el viceministro José Luis Daza y el presidente del Banco Central, Santiago Bausili, en una agenda que combinará reuniones técnicas, contactos con inversores y negociaciones políticas de alto nivel.
Uno de los ejes será avanzar en la revisión del programa vigente con el FMI y asegurar el giro de fondos, clave para sostener la estrategia financiera del Gobierno. En ese marco, no se descarta un encuentro con la directora gerente del organismo, Kristalina Georgieva.
El desembolso está atado al cumplimiento de metas del primer trimestre, especialmente en materia de acumulación de reservas y resultado fiscal. Sin embargo, el Gobierno también buscará obtener un “waiver” (dispensa) por el incumplimiento previo en la meta de reservas, que cerró con un desvío cercano a los US$ 11.000 millones respecto de lo pactado.
El viaje se da en un contexto internacional atravesado por tensiones geopolíticas —con foco en Medio Oriente— que dominarán la agenda global del encuentro, aunque el caso argentino seguirá bajo análisis en los pasillos del organismo.
En paralelo, el último informe de perspectivas del FMI proyecta un crecimiento del 4% para la Argentina en 2026 y 2027, por encima del promedio global estimado en 3,3%, aunque por debajo de las previsiones oficiales. El organismo destaca como factor clave el ordenamiento fiscal, tras un superávit primario de 1,4% del PBI en 2025.
Pese a cierta mejora en los indicadores financieros —con el riesgo país en torno a los 550 puntos—, el desafío de fondo sigue siendo el financiamiento: el equipo económico deberá explicar ante el FMI y ante inversores de Wall Street cómo planea captar unos US$ 1.250 millones mensuales hasta 2027 para sostener el programa.
Además de las negociaciones con el Fondo, la delegación argentina mantendrá reuniones con otros organismos multilaterales y actores financieros para avanzar en proyectos de infraestructura y esquemas de financiamiento bilateral.
El resultado de esta gira será clave no solo para el frente externo, sino también para la estabilidad económica interna en los próximos meses.
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