Economía

Los salarios empataron con la inflación y no recuperaron poder adquisitivo en 2026

today14 octubre, 2026

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Entre enero y agosto, las remuneraciones medidas por el RIPTE aumentaron un 21,3%, exactamente lo mismo que los precios. El salario promedio alcanzó los $1.982.518, pero la mejora nominal no se tradujo en una recuperación real de los ingresos.

Los salarios de los trabajadores registrados no lograron recuperar poder adquisitivo durante los primeros ocho meses de 2026. Según los datos de la Secretaría de Trabajo de la Nación, las remuneraciones medidas por el índice RIPTE acumularon un incremento del 21,3% entre enero y agosto, la misma variación que registró la inflación en ese período.

El resultado indica que, de acuerdo con este indicador, los ingresos apenas consiguieron acompañar el aumento del costo de vida, sin generar una mejora real en la capacidad de compra.

En agosto, el RIPTE registró una suba mensual del 1,9%, apenas por encima de la inflación de ese mes, que fue del 1,7%.

La diferencia de 0,2 puntos porcentuales permitió una leve recuperación durante agosto, aunque insuficiente para modificar el balance acumulado del año.

El salario promedio se acercó a los dos millones de pesos

La Remuneración Imponible Promedio de los Trabajadores Estables (RIPTE) alcanzó en agosto los $1.982.518,19, frente a los $1.633.547 registrados en diciembre de 2025.

Esto representa un aumento nominal del 21,3% en los primeros ocho meses del año.

Sin embargo, al comparar esa evolución con la inflación acumulada, la mejora desaparece: los salarios aumentaron en la misma proporción que los precios.

En términos prácticos, el ingreso promedio medido por este indicador conservó aproximadamente su capacidad de compra de fines de 2025, pero no logró ampliarla.

Qué mide el RIPTE y por qué es importante

El RIPTE es un indicador de naturaleza previsional elaborado por la Subsecretaría de Seguridad Social.

Refleja la remuneración promedio sujeta a aportes jubilatorios de los trabajadores en relación de dependencia que fueron declarados de manera continua durante los últimos 13 meses.

Incluye trabajadores estables de los sectores público y privado, aunque no representa la totalidad del mercado laboral argentino.

Desde la propia Secretaría de Trabajo advierten que no debe interpretarse como un índice general de evolución salarial, ya que excluye determinados conceptos remunerativos y solo contempla un universo específico de trabajadores registrados.

Tampoco refleja directamente la situación de quienes trabajan de manera informal, son monotributistas o atraviesan períodos de desempleo.

A pesar de estas limitaciones, el RIPTE es utilizado como una referencia para observar tendencias en los ingresos formales.

El desafío de recuperar el consumo

El estancamiento del poder adquisitivo constituye uno de los obstáculos para una recuperación sostenida del consumo interno.

Cuando los salarios aumentan al mismo ritmo que la inflación, los trabajadores no disponen de una mayor capacidad de compra, aun cuando sus ingresos nominales sean más elevados.

Esta situación también condiciona la demanda de bienes y servicios, especialmente en actividades vinculadas con el comercio y la producción destinada al mercado interno.

Los datos de agosto muestran una mejora mensual moderada, pero el balance de los primeros ocho meses de 2026 sigue siendo de estancamiento del salario real para el universo de trabajadores contemplado por el RIPTE.

La evolución de los ingresos durante los próximos meses será determinante para establecer si los salarios consiguen superar a la inflación y comenzar una recuperación efectiva del poder adquisitivo.

Escrito por Diario Sonar

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