El bloque europeo desembolsó esa suma adicional por prácticamente el mismo volumen de petróleo y gas importado. La escalada de los precios energéticos aumenta la preocupación ante la llegada del invierno.
La Unión Europea pagó 100.000 millones de euros adicionales por sus importaciones de combustibles fósiles desde el comienzo de la guerra entre Estados Unidos e Irán, pese a no haber incrementado significativamente el volumen de petróleo y gas adquirido.
El dato fue informado por el comisario europeo de Energía, Dan Jorgensen, durante una reunión de ministros del área realizada en Dublín.
Según explicó el funcionario, el fuerte incremento del gasto responde al aumento de los precios internacionales de la energía provocado por el conflicto y sus consecuencias sobre los mercados.
La dimensión del impacto fue resumida por Jorgensen con una frase: Europa no recibió “ni una molécula extra de gas o petróleo”, pese a haber desembolsado 100.000 millones de euros adicionales.
Preocupación por el próximo invierno
La escalada de los precios comenzó a trasladarse tanto a las industrias como a los consumidores europeos y genera preocupación ante la proximidad del invierno boreal.
“Estamos llegando a un invierno que actualmente parece tan complicado que queremos eliminar cualquier incertidumbre que sea posible eliminar”, señaló el comisario.
A la tensión existente en los mercados energéticos se sumó la amenaza del presidente estadounidense Donald Trump de restringir las exportaciones de diésel, una posibilidad que impulsó aún más los precios de los productos petroleros refinados.
Ante este escenario, los países de la Unión Europea analizan distintas medidas para reducir su vulnerabilidad energética durante los próximos meses.
Entre las alternativas se encuentran reducir la demanda, reforzar las reservas de gas y mantener los depósitos al menos en un 80% de su capacidad, además de aplicar medidas específicas y temporales para contener el impacto de los precios.
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