Cientos de fanáticos se congregaron este viernes en la Plaza de Mayo para rendir homenaje a Carlos Alberto «Indio» Solari, fallecido esta mañana a los 77 años, y transformaron el histórico espacio porteño en una nueva misa ricotera marcada por los pogos, las banderas, las bengalas y una emotiva celebración de su legado artístico.
La tradicional Plaza de Mayo vivió una jornada distinta a la habitual. Tal como pudo constatar la Diario Sonar, la convocatoria estuvo atravesada por un clima de homenaje colectivo donde la música y el recuerdo desplazaron a las expresiones más convencionales de duelo.
Frente a la Casa Rosada, los seguidores del exlíder de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota cantaron a viva voz los temas más emblemáticos de su carrera, convirtiendo el dolor por la pérdida en una demostración de la profunda huella cultural que dejó el artista en varias generaciones.
Los primeros pogos comenzaron a formarse incluso antes del horario previsto para el encuentro. Cerca de las 17.15, cuando faltaban 45 minutos para el inicio oficial de la convocatoria, la plaza ya vibraba al ritmo de los clásicos ricoteros que sonaban desde distintos puntos del lugar.
Mientras tanto, un importante operativo de seguridad se desplegó en el microcentro porteño y obligó al cierre de varias calles aledañas debido a la creciente afluencia de personas. En medio de la concentración, los asistentes encendieron bengalas de humo rojo y negro, lanzaron cohetes y desplegaron numerosas banderas con símbolos vinculados al universo ricotero.
La escena alcanzó uno de sus momentos más intensos cuando comenzó a sonar «Ji Ji Ji», himno indiscutido de los seguidores de Los Redondos, acompañado por saltos, cánticos y una multitud que convirtió la Plaza de Mayo en el epicentro de una despedida tan singular como multitudinaria.

Comentarios de las entradas (0)