Más de un centenar de trabajadores participaron de una jornada centrada en vapeadores, bebidas energizantes, consumos digitales y otras prácticas que preocupan por su crecimiento entre los jóvenes. El objetivo es sumar herramientas para la prevención y la detección temprana en escuelas y espacios de salud.
Los cambios en los hábitos de consumo de los adolescentes plantean nuevos desafíos para quienes trabajan cotidianamente con jóvenes. Vapeadores, bebidas energizantes y consumos digitales estuvieron entre los principales temas de una capacitación organizada por el Ministerio de Salud de La Pampa para equipos sanitarios y referentes educativos de distintas localidades.
La jornada, denominada “Adolescencias y consumos actuales: información y herramientas para orientar y acompañar”, reunió a más de un centenar de participantes y tuvo como objetivo actualizar conocimientos y brindar herramientas para reconocer tempranamente situaciones de riesgo.
La actividad fue organizada por el Programa de Salud Integral en la Adolescencia, dependiente de la Dirección de Maternidad e Infancia, junto con el área de Capacitación de la Subsecretaría de Salud Mental y Adicciones.
Nuevos consumos que requieren nuevas preguntas
Noelia Davini, referente del Programa de Salud Integral en la Adolescencia, explicó que la necesidad de la capacitación surgió del trabajo que realizan los equipos sanitarios dentro de las escuelas secundarias.
La Provincia desarrolla desde hace aproximadamente una década una estrategia mediante la cual profesionales de Salud trabajan junto con las instituciones educativas, ofreciendo asesoramiento individual y realizando talleres sobre diferentes aspectos de la salud adolescente.
“Es una estrategia que venimos trabajando hace ya 10 años, en la que el equipo de salud va a la escuela y realiza un trabajo corresponsable junto con la institución”, explicó Davini.
A partir de la experiencia de esos equipos comenzaron a aparecer nuevas preguntas. Algunas están relacionadas con sustancias conocidas y otras con prácticas que adquirieron mayor presencia durante los últimos años.
Entre ellas aparecen el vapeo, las bebidas energizantes y diferentes formas de consumo digital, además del tabaco, el alcohol y otras sustancias.
“Queremos que los equipos de salud lo incorporen en el trabajo en las asesorías, que puedan preguntar sobre eso”, señaló Davini.
El desafío de los vapeadores
Uno de los puntos que genera preocupación es el uso de cigarrillos electrónicos o vapeadores.
Desde Salud advierten que su utilización puede aparecer asociada entre los adolescentes a una imagen de modernidad, entretenimiento o menor riesgo respecto del cigarrillo convencional. Además, al no producir el mismo olor que el tabaco tradicional, el consumo puede resultar menos perceptible para los adultos.
Durante la capacitación se trabajó sobre sus efectos nocivos y sobre la necesidad de mejorar la percepción de riesgo entre los jóvenes, incorporando preguntas específicas sobre vapeo durante las entrevistas y actividades preventivas.
También se analizaron datos provenientes de encuestas nacionales realizadas entre estudiantes secundarios sobre consumo de sustancias y difundidos en la provincia a través del Observatorio Provincial de Drogas.
Qué pasa en el mundo digital
La jornada incorporó además una problemática que excede el consumo de sustancias: la relación de los adolescentes con los entornos digitales.
El psicólogo clínico Damián Supply, especialista en trabajo grupal con adolescentes, estuvo a cargo de abordar este eje.
La propuesta no estuvo centrada únicamente en cuánto tiempo pasan los jóvenes frente a las pantallas, sino en brindar herramientas a los adultos para reconocer situaciones de riesgo, posibles episodios de violencia digital y usos problemáticos, y saber cómo intervenir y acompañar.
También participaron de las exposiciones Soledad Gauna, del área de capacitación de Salud Mental, y Celeste Daguerre, vinculada al área educativa de Políticas del Cuidado.
Una demanda que superó el cupo previsto
La convocatoria terminó superando las previsiones iniciales. La organización esperaba alrededor de cien participantes, pero la demanda fue mayor y algunas personas quedaron fuera del cupo disponible.
“Sabemos que es una temática que genera interés, que es bastante nueva y que nos interpela también como adultos”, sostuvo Davini.
Ante esa respuesta, el Ministerio de Salud analiza realizar nuevas instancias de capacitación para llegar a más equipos del territorio provincial.
El desafío de fondo será trasladar lo trabajado a los espacios donde diariamente se encuentran adolescentes, docentes y profesionales de la salud: preguntar por prácticas que hasta hace pocos años no formaban parte de las entrevistas habituales, reconocer señales de riesgo y generar espacios de acompañamiento antes de que determinados consumos se conviertan en problemas de mayor complejidad.
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