La central obrera se movilizará este jueves al Ministerio de Economía junto a las dos CTA y la UTEP. Desde el Gobierno reconocen las dificultades que atraviesan millones de hogares, pero mantienen la postura de que las deudas son un problema “entre privados”.
La CGT volverá a las calles este jueves con una movilización al Ministerio de Economía para reclamar medidas frente al creciente endeudamiento de las familias argentinas. La protesta contará también con la participación de las dos CTA y la Unión de Trabajadores y Trabajadoras de la Economía Popular (UTEP).
La concentración está prevista para las 14 y tendrá como uno de sus principales ejes el pedido de algún mecanismo de alivio para quienes acumulan deudas con bancos, tarjetas de crédito y billeteras virtuales.
Desde el Gobierno nacional buscan quitarle dramatismo a la protesta y, a diferencia de otros enfrentamientos con el sindicalismo, esta vez no cuestionan abiertamente la decisión de movilizarse.
“Algo tiene que hacer la CGT, si los dirigentes sindicales no se mueven ¿quién lo va a hacer?”, señalaron fuentes oficiales citadas por la Agencia Noticias Argentinas.
El Gobierno reconoce el problema, pero no intervendrá
En la Casa Rosada admiten que existe una situación compleja para miles de familias y consideran lógico que las organizaciones gremiales representen los reclamos de sus trabajadores.
Sin embargo, ese reconocimiento no implica un cambio en la política oficial.
La administración de Javier Milei mantiene la posición de que las dificultades para afrontar créditos y otras obligaciones financieras corresponden a relaciones contractuales entre particulares y, por lo tanto, descarta por el momento implementar un plan estatal de salvataje.
El propio Presidente ya definió el problema como una cuestión “entre privados”, postura que también sostuvo el ministro de Economía, Luis Caputo.
El endeudamiento, en el centro del reclamo
Desde la CGT buscan instalar en la agenda pública lo que califican como una “pandemia” de endeudamiento de las familias trabajadoras, en un escenario en el que una parte de los créditos se utiliza para afrontar gastos cotidianos y esenciales.
Según los datos difundidos por la central sindical, alrededor de 5,3 millones de personas tienen dificultades para cumplir con sus deudas.
Otro indicador utilizado para dimensionar el problema surge de un informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA): la mora bancaria habría pasado del 2,5% al 12,1% entre noviembre de 2024 y abril de 2026.
El incremento resulta todavía mayor entre quienes utilizan mecanismos de financiamiento vinculados con billeteras y plataformas digitales. Según el mismo estudio, la morosidad en monederos electrónicos aumentó del 7,3% al 29,6% durante ese período.
Una marcha con amplio respaldo sindical
La protesta frente al Palacio de Hacienda reunirá a la CGT, las dos CTA y la UTEP, organizaciones que coinciden en reclamar algún tipo de intervención estatal para aliviar la situación financiera de los trabajadores.
El Gobierno, mientras tanto, adopta una posición particular frente a la convocatoria: considera legítimo que los sindicatos protesten ante el deterioro financiero de numerosos hogares, pero descarta atender el principal reclamo de la movilización.
Así, el endeudamiento de las familias vuelve a instalarse como uno de los puntos de tensión entre el Ejecutivo y el movimiento sindical.
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