El Gobierno nacional confirmó la continuidad del refuerzo extraordinario para jubilados y pensionados de menores ingresos, pero mantuvo su monto sin modificaciones. Según un relevamiento difundido por NA, el bono necesitaría superar los $230.000 para recuperar el poder adquisitivo que tenía en marzo de 2024.
El Gobierno nacional ratificó la continuidad del bono extraordinario de hasta 70.000 pesos destinado a jubilados y pensionados de menores ingresos. La decisión, formalizada mediante el Decreto 1296/2026, mantiene sin cambios un refuerzo que acumula 32 meses de congelamiento y cuyo valor real se deterioró como consecuencia de la inflación.
El adicional fue establecido en marzo de 2024 y desde entonces permanece en el mismo monto nominal, mientras que los precios de bienes y servicios continuaron aumentando.
De acuerdo con un informe difundido, el bono perdió una parte sustancial de su capacidad de compra original y su actualización se convirtió en uno de los principales puntos de discusión sobre los ingresos previsionales.
Cuánto debería valer hoy el bono
Según los cálculos difundidos, para mantener el mismo poder adquisitivo que tenía al momento de su implementación, el refuerzo de 70.000 pesos debería alcanzar actualmente los 231.253 pesos.
La diferencia entre ese valor estimado y el monto efectivamente abonado es de 161.253 pesos mensuales.
Esta cifra representa la actualización que sería necesaria para preservar el valor real original del bono, no una deuda reconocida legalmente por el Estado.
El informe señala que el deterioro responde a la inflación acumulada desde marzo de 2024, período durante el cual el refuerzo no recibió aumentos.
El bono representa cada vez menos dentro del haber jubilatorio
El congelamiento también modificó la participación del adicional en el ingreso total de quienes perciben la jubilación mínima.
En marzo de 2024, el bono representaba aproximadamente el 34,2% del ingreso mensual de un jubilado que cobraba el haber mínimo.
Con la actualización previsional prevista para noviembre de 2026, la jubilación mínima se ubicaría en 444.158,46 pesos.
Al sumar el bono extraordinario de 70.000 pesos, el ingreso mensual bruto alcanzaría los 514.158,46 pesos.
De esta manera, el refuerzo pasaría a representar apenas el 13,6% del total, una proporción considerablemente menor que la registrada cuando comenzó a pagarse.
Dos mecanismos de actualización diferentes
La diferencia se explica por el funcionamiento del sistema previsional.
Mientras que los haberes jubilatorios se actualizan mensualmente de acuerdo con la inflación, con un rezago de dos meses, el bono extraordinario no cuenta con un mecanismo automático de movilidad.
Esto significa que los aumentos del haber mínimo no se trasladan al refuerzo adicional.
Como resultado, el bono pierde participación dentro del ingreso total y disminuye su capacidad para compensar el incremento del costo de vida.
La situación afecta especialmente a los jubilados y pensionados de menores ingresos, para quienes el adicional constituye una parte importante de los recursos disponibles cada mes.
El debate sobre los ingresos de los adultos mayores
El mantenimiento del bono en 70.000 pesos vuelve a poner en discusión la suficiencia de los ingresos previsionales frente al aumento de los gastos cotidianos.
Alimentos, medicamentos, vivienda y servicios representan una parte significativa del presupuesto de los adultos mayores, por lo que el deterioro del poder adquisitivo del refuerzo puede afectar su capacidad para cubrir necesidades esenciales.
El esquema vigente combina una jubilación mínima que recibe actualizaciones mensuales con un adicional extraordinario cuyo monto permanece fijo.
Aunque el Gobierno confirmó su continuidad, el congelamiento del bono mantiene abierto el debate sobre la necesidad de revisar los mecanismos de actualización de los ingresos más bajos del sistema previsional.
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