El banco había estimado una expansión del 2,7%, pero revisó su pronóstico después de la caída del 2,9% de la actividad en julio. También proyectó una contracción durante el tercer trimestre.
La fuerte caída de la actividad económica registrada en julio llevó a J.P. Morgan a reducir del 2,7% al 1,5% su proyección de crecimiento para Argentina durante 2026.
La revisión se produjo después de que el INDEC informara que el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) cayó 2,9% en julio respecto de junio, en términos desestacionalizados. Frente al mismo mes de 2025, el retroceso fue del 1,4%, mientras que la tendencia-ciclo mostró una suba del 0,2%.
La magnitud de la caída sorprendió al propio banco estadounidense, que esperaba una contracción cercana al 1% mensual.
Según el informe de J.P. Morgan, el registro de julio fue el peor desempeño mensual de la actividad desde abril de 2020, cuando regían las mayores restricciones por la pandemia. Excluyendo ese período y otros episodios de fuertes turbulencias económicas, la entidad señaló que hay que remontarse varios años para encontrar una caída mensual de semejante magnitud.
La actividad quedó 4,5% debajo del máximo de marzo
El deterioro de julio profundizó la desaceleración que ya había comenzado a observarse durante el segundo trimestre.
El Producto Interno Bruto había caído 0,6% entre abril y junio respecto del trimestre anterior, en términos desestacionalizados. A eso se sumó ahora el retroceso de julio.
J.P. Morgan calculó que el nivel de actividad quedó 4,5% por debajo del máximo alcanzado en marzo, mientras que el crecimiento acumulado entre enero y julio se redujo al 1,7%.
Los datos oficiales muestran además diferencias importantes entre sectores. En julio, el comercio mayorista y minorista cayó 5,1% interanual y la industria manufacturera retrocedió 4,6%. En sentido contrario, minas y canteras creció 8,4%.
J.P. Morgan espera otra caída en el tercer trimestre
A partir del nuevo escenario, el banco proyectó para el tercer trimestre una contracción del 4% a tasa anualizada, equivalente aproximadamente a una baja cercana al 1% frente al trimestre anterior.
Si esa previsión se confirma, la economía acumularía dos trimestres consecutivos de caída desestacionalizada, una situación habitualmente denominada “recesión técnica”.
Sin embargo, ese escenario todavía no está confirmado: faltan conocer los datos de agosto y septiembre para determinar cómo terminó efectivamente el tercer trimestre.
J.P. Morgan mantiene, en tanto, una previsión de crecimiento del 2,5% para 2027, aunque advierte que la expansión sería desigual entre sectores y estima un incremento de apenas 0,4% del consumo privado para ese año.
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