Un relevamiento del Observatorio de Psicología Social Aplicada de la UBA muestra un fuerte nivel de descontento con la situación política, social y económica. El 58% desaprueba la gestión de Javier Milei, aunque el estudio advierte que ese rechazo todavía no se traduce en una alternativa opositora consolidada.
A poco más de un año de las próximas elecciones presidenciales, el 61% de los argentinos consultados afirma que quiere un cambio de Gobierno en 2027, según el Monitor Sociopolítico y Electoral elaborado por el Observatorio de Psicología Social Aplicada de la Facultad de Psicología de la Universidad de Buenos Aires.
La encuesta, realizada durante julio sobre 2.895 casos a nivel nacional, también revela que el 58% desaprueba la gestión del presidente Javier Milei, mientras que un 59% considera que la situación social y económica del país está “muy mal”.
Sin embargo, el trabajo plantea una diferencia importante entre el creciente malestar con el Gobierno y la intención electoral de los argentinos: el rechazo a la gestión todavía no se traduce automáticamente en apoyo a una fuerza opositora.
Descontento, pero sin una alternativa dominante
Desde el Observatorio explicaron que el malestar constituye una condición necesaria para que exista un cambio electoral, pero no resulta suficiente por sí mismo.
Para convertirse en una mayoría capaz de desplazar al oficialismo, sostienen, ese descontento necesita una propuesta política que logre representar a los votantes disconformes, reduzca la incertidumbre y articule a sectores que actualmente aparecen dispersos.
Mientras eso no suceda, advierten, el rechazo puede manifestarse a través de indecisión, abstención, voto en blanco o fragmentación entre distintas opciones, sin necesariamente provocar una derrota electoral del Gobierno.
El estudio describe así una sociedad que no aparece reconciliada con la gestión de Milei, pero que tampoco encontró hasta ahora una alternativa claramente dominante.
El desgaste de Milei no se traslada directamente a Kicillof
Otro de los aspectos destacados del relevamiento es que el retroceso del oficialismo no implica un crecimiento equivalente de Axel Kicillof, señalado en el informe como el principal liderazgo opositor.
Según el análisis, no se registra una migración masiva de quienes se alejaron de La Libertad Avanza hacia el gobernador bonaerense ni hacia otro espacio político.
Parte de quienes votaron o acompañaron al oficialismo disminuyeron su identificación con el Gobierno, se distanciaron de la gestión o dejaron de defenderla, pero todavía no encuentran necesariamente otra fuerza política que los represente.
Ese electorado podría permanecer indeciso, optar por el voto en blanco, buscar terceras alternativas o definir su voto recién durante la campaña electoral.
Una elección todavía abierta
El escenario que plantea la encuesta muestra una polarización que persiste, pero con un electorado más fragmentado y volátil.
“Nadie tiene hoy una mayoría asegurada. Todos compiten desde minorías”, concluye el estudio.
De cara a 2027, la disputa podría depender entonces no solamente de conquistar nuevos votantes, sino de la capacidad de cada espacio para retener su base electoral, recuperar a quienes se alejaron y convertir el descontento social en una decisión concreta en las urnas.
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