Hace tres décadas, cuando conectarse a internet desde un teléfono parecía todavía una idea futurista, Nokia lanzó un dispositivo que anticipó buena parte de lo que hoy hacemos con un celular. El Nokia 9000 Communicator cumple 30 años convertido en una pieza emblemática de la historia tecnológica.
Presentado en marzo de 1996 en la feria CeBIT de Hannover y lanzado comercialmente el 15 de agosto de ese año, el Communicator es considerado por muchos especialistas como uno de los primeros teléfonos inteligentes de la historia.
Llegó al mercado once años antes del primer iPhone.
Una oficina dentro del teléfono
El concepto resultaba extraordinariamente avanzado para mediados de los años 90. Nokia lo promocionaba como “la oficina en el bolsillo trasero”.
El 9000 Communicator permitía enviar correos electrónicos y fax, navegar por internet mediante un módem integrado, utilizar una agenda, trabajar con hojas de cálculo y escribir documentos.
Su diseño también rompía con los teléfonos convencionales. Al abrirlo aparecían una pantalla monocromática de 4,5 pulgadas y un teclado QWERTY completo, transformando el celular en una especie de pequeña computadora portátil.
Eso sí: de bolsillo, pero no precisamente liviana. Tenía unos cuatro centímetros de grosor y pesaba cerca de 400 gramos.
Tampoco era económico. Costaba aproximadamente 10.000 marcos finlandeses, un valor comparable entonces al de una computadora personal de gama media.
El teléfono que anticipó una época
El Communicator inauguró una familia de dispositivos que Nokia fue perfeccionando con mejores procesadores, reducción de peso, pantallas color y posteriormente el sistema operativo Symbian.
Aunque nunca fue un producto masivo debido principalmente a su precio, ayudó a construir la imagen de Nokia como una de las compañías tecnológicas más innovadoras del mundo.
En 1998, apenas dos años después del lanzamiento del Communicator, la empresa finlandesa superó a Motorola y se convirtió en el mayor fabricante mundial de teléfonos celulares.
Su dominio alcanzaría dimensiones extraordinarias: en 2007, cuando se vendieron por primera vez más de 1.000 millones de celulares en el mundo, alrededor del 40% eran Nokia.
Del dominio absoluto al iPhone
Paradójicamente, 2007 también marcó el comienzo de otra historia.
Ese año Apple presentó el iPhone, que cambió el paradigma del teléfono inteligente con la pantalla táctil y posteriormente con un ecosistema de aplicaciones que transformaría definitivamente el mercado.
Nokia, pese a haber anticipado años antes la convergencia entre teléfono y computadora con el Communicator, no logró adaptarse con la misma velocidad al nuevo modelo de los smartphones. Symbian perdió terreno frente a iOS y Android y la posterior alianza con Microsoft y Windows Phone tampoco consiguió revertir la tendencia.
En 2014, Nokia terminó vendiendo su negocio de teléfonos móviles a Microsoft por 5.440 millones de euros.
Treinta años después, el Nokia 9000 Communicator conserva algo más importante que sus especificaciones técnicas: fue capaz de imaginar el teléfono como una computadora de bolsillo cuando el mundo todavía utilizaba el celular, básicamente, para hablar.

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