Los precios del petróleo registraron una fuerte suba en la apertura de los mercados asiáticos, impulsados por una nueva escalada de tensión entre Estados Unidos e Irán, tras el decomiso de un buque iraní.
El barril de West Texas Intermediate (WTI) avanzaba 8,04% hasta los 90,59 dólares, mientras que el Brent del Mar del Norte subía 6,88% y se ubicaba en 96,60 dólares, acercándose nuevamente al umbral de los 100 dólares.
El detonante del alza fue la incautación de un carguero iraní por parte de la marina estadounidense en el golfo de Omán, lo que derivó en una rápida advertencia de represalias por parte de Teherán.
En ese contexto, el estratégico Estrecho de Ormuz —por donde circula una parte significativa del petróleo global— permanece prácticamente paralizado, lo que incrementa la incertidumbre sobre el suministro.
El analista Chris Weston, de la firma Pepperstone, señaló que el episodio obligó a los operadores a recalcular escenarios: “Con los flujos por Ormuz interrumpidos, el mercado ajusta sus posiciones ante un horizonte más incierto”, explicó.
La suba se produce luego de una semana previa marcada por caídas, ante expectativas de una reanudación de negociaciones entre Washington y Teherán. Sin embargo, esas conversaciones quedaron en suspenso luego de que Irán descartara participar en la ronda prevista en Islamabad.
Bolsas asiáticas, con cautela
En paralelo, los mercados bursátiles de Asia iniciaron la semana con movimientos moderados. El índice Nikkei 225 de la Bolsa de Tokio avanzaba 0,62% en las primeras operaciones, mientras que el KOSPI subía 0,27%.
Ambos mercados operaron con cautela ante la posibilidad de una nueva escalada del conflicto y el impacto que podría tener sobre el suministro energético global, especialmente en economías altamente dependientes de las importaciones de crudo.
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