Clima

El Niño podría alcanzar una intensidad histórica y alterar el clima mundial

today23 octubre, 2026

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La Organización Meteorológica Mundial advierte que el fenómeno continuará fortaleciéndose hasta finales de 2026. Las proyecciones anticipan temperaturas superiores a lo habitual y cambios en las precipitaciones, con riesgos de sequías e inundaciones en distintas regiones del planeta.

La Organización Meteorológica Mundial (OMM) advirtió que el actual episodio de El Niño podría alcanzar una intensidad sin precedentes hacia finales de 2026, con consecuencias sobre los patrones de temperatura y precipitaciones en diferentes regiones del mundo.

Según las últimas proyecciones del organismo de Naciones Unidas, el fenómeno continuará intensificándose durante los próximos meses y alcanzaría su punto máximo en diciembre, con efectos que podrían extenderse durante buena parte de 2027.

La secretaria general de la OMM, la meteoróloga argentina Celeste Saulo, señaló que el calentamiento excepcional de las aguas del océano Pacífico tropical representa un escenario que requiere reforzar los sistemas de prevención y alerta temprana.

Un calentamiento excepcional del Pacífico

El Niño es un fenómeno climático natural asociado al aumento de la temperatura superficial del océano Pacífico ecuatorial. Este calentamiento modifica la circulación atmosférica y puede alterar la distribución de lluvias y temperaturas en distintas partes del planeta.

Las proyecciones de la OMM indican que la anomalía térmica del Pacífico podría alcanzar valores cercanos a los 3,8 grados por encima del promedio durante el trimestre comprendido entre noviembre de 2026 y enero de 2027.

Se trata de una estimación excepcional, superior a los registros de episodios anteriores particularmente intensos.

Sin embargo, los especialistas aclaran que ese valor corresponde al calentamiento de la superficie del océano y no significa que la temperatura del aire aumentará 3,8 grados en todo el planeta.

Riesgos de sequías e inundaciones

La intensificación de El Niño puede modificar los regímenes de precipitaciones y favorecer condiciones extremas en determinadas regiones.

Los modelos climáticos anticipan temperaturas superiores a los valores habituales en amplias zonas de América, África, Europa y Asia.

En cuanto a las lluvias, las perspectivas presentan importantes diferencias regionales. Mientras algunos sectores del norte de América del Sur podrían registrar precipitaciones inferiores a lo normal, el sudeste del continente muestra una mayor probabilidad de lluvias por encima de los promedios estacionales.

En otras regiones, especialmente en el extremo austral sudamericano, las proyecciones señalan una tendencia hacia condiciones más secas.

Estas previsiones no significan que todas las regiones experimentarán fenómenos extremos ni que cada tormenta será necesariamente más intensa.

Qué puede ocurrir en Argentina y La Pampa

En Argentina, los episodios de El Niño suelen asociarse con modificaciones en el régimen de precipitaciones, especialmente en el noreste y la región del Litoral.

Durante determinadas etapas del fenómeno pueden aumentar las probabilidades de lluvias superiores a las habituales, aunque los efectos dependen de la época del año y de las condiciones atmosféricas regionales.

Para La Pampa, el escenario requiere un seguimiento particular. La provincia se encuentra en una zona de transición climática donde las precipitaciones pueden presentar diferencias importantes entre el este y el oeste del territorio.

Por ese motivo, no resulta adecuado trasladar automáticamente las proyecciones globales de la OMM a Santa Rosa, Toay o al conjunto de la provincia.

Los pronósticos estacionales del Servicio Meteorológico Nacional permitirán evaluar con mayor precisión si existen señales de precipitaciones superiores o inferiores a lo normal durante los próximos meses.

El Niño no explica cada episodio de lluvia

Una de las principales aclaraciones de los especialistas es que los pronósticos estacionales expresan probabilidades y tendencias generales, no predicciones meteorológicas para días específicos.

Aunque El Niño puede favorecer determinados patrones de lluvia, no corresponde atribuir directamente a este fenómeno cada tormenta, temporal o período de sequía.

Los episodios meteorológicos concretos responden a la interacción de frentes, sistemas de presión, circulación de humedad y otras condiciones atmosféricas de corto plazo.

Un fenómeno que obliga a reforzar la prevención

La OMM considera que la posible intensidad del episodio actual representa un desafío para los sistemas de gestión de emergencias, la producción agropecuaria, el abastecimiento de agua y la infraestructura.

El organismo destacó la importancia de anticipar medidas de prevención frente a posibles inundaciones, sequías y olas de calor.

Mientras el fenómeno continúa evolucionando, los servicios meteorológicos nacionales deberán actualizar sus perspectivas para determinar qué regiones presentan mayores probabilidades de experimentar condiciones climáticas anómalas.

La advertencia internacional no constituye un pronóstico de catástrofes inevitables, sino una señal para fortalecer el monitoreo y la planificación frente a un escenario climático excepcional.

El calentamiento de las aguas del Pacífico ecuatorial es una de las principales características del fenómeno de El Niño. Imagen: NASA.

Escrito por Diario Sonar

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