Economía

El crédito al consumo volvió a caer en octubre y las tarjetas registraron una baja del 2,1%

today4 noviembre, 2026

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Un informe de la consultora Equilibra reveló que el financiamiento a las familias retrocedió por la caída de las tarjetas de crédito y los préstamos personales. Aunque los créditos hipotecarios continuaron creciendo, no alcanzaron para compensar la contracción del consumo.

El crédito al sector privado argentino volvió a mostrar señales de debilidad durante octubre, en un escenario marcado por las dificultades de los hogares para sostener el consumo y las restricciones que todavía condicionan el acceso al financiamiento.

Según un informe de la consultora Equilibra, el financiamiento total al sector privado registró una contracción del 0,1% mensual en términos reales y desestacionalizados, impulsada principalmente por la caída de los préstamos destinados a las familias.

El retroceso más significativo se produjo en las tarjetas de crédito, cuyo financiamiento disminuyó un 2,1% real durante el mes. Los préstamos personales también registraron una baja, aunque más moderada, del 0,1%.

En contraste, las líneas de crédito con garantía real avanzaron un 2,3%, impulsadas por la recuperación de los préstamos hipotecarios.

Los resultados muestran un comportamiento desigual del sistema financiero: mientras algunas modalidades vinculadas con inversiones de largo plazo mantienen su expansión, el financiamiento utilizado para las compras cotidianas continúa perdiendo dinamismo.

Las familias redujeron su financiamiento

El crédito destinado a los hogares registró una caída del 0,3% real durante octubre, de acuerdo con los datos del relevamiento.

La disminución estuvo concentrada en las líneas de consumo, especialmente las tarjetas de crédito, una de las principales herramientas utilizadas para financiar compras en supermercados, comercios, electrodomésticos y otros bienes y servicios.

La contracción del 2,1% representa una señal relevante porque refleja una menor utilización o un menor saldo real de este tipo de financiamiento.

Sin embargo, el indicador no permite determinar por sí solo si la caída responde a una reducción voluntaria del endeudamiento, a menores compras financiadas, a restricciones de acceso o a una combinación de estos factores.

La evolución también debe analizarse en un contexto en el que los hogares enfrentan gastos fijos elevados y deben administrar cuidadosamente sus ingresos.

Los préstamos hipotecarios muestran otra tendencia

A diferencia de las líneas de consumo, los créditos con garantía real registraron un crecimiento del 2,3% real durante octubre.

El avance estuvo sostenido principalmente por los préstamos hipotecarios, que mantienen una dinámica diferente de la observada en las tarjetas y los créditos personales.

La Encuesta de Condiciones Crediticias del Banco Central de la República Argentina (BCRA) indicó que las entidades financieras flexibilizaron las condiciones de acceso y los montos disponibles para los préstamos hipotecarios.

En las restantes líneas destinadas a los hogares, los bancos no introdujeron modificaciones significativas en los requisitos para acceder al crédito.

Esta diferencia permite explicar por qué el financiamiento para la adquisición de viviendas mostró una evolución positiva, mientras el crédito utilizado para sostener el consumo continuó retrocediendo.

La morosidad sigue siendo una preocupación

Uno de los aspectos que condiciona la evolución del financiamiento es el nivel de incumplimiento en el pago de los préstamos.

Según los datos incluidos en el informe, la morosidad de las familias se ubicó en septiembre en el 12,2%, con una disminución de 0,6 puntos porcentuales respecto de agosto.

Aunque representa una mejora mensual, el nivel continúa siendo elevado y constituye una señal de las dificultades que atraviesa una parte de los deudores para cumplir sus compromisos.

La morosidad influye sobre las decisiones de las entidades financieras, que deben evaluar el riesgo de otorgar nuevos préstamos.

Por ese motivo, una eventual recuperación de la demanda de crédito no necesariamente se traduce de inmediato en una mayor disponibilidad de financiamiento.

Para el último trimestre de 2026, los bancos esperan un aumento de las solicitudes de préstamos por parte de las personas, aunque mantienen una actitud cautelosa respecto de las condiciones de otorgamiento.

Las empresas tuvieron una leve recuperación del crédito

El financiamiento al sector empresarial mostró una evolución diferente de la registrada en los hogares.

Durante octubre, los préstamos a las compañías aumentaron un 0,3% real y desestacionalizado, aunque con comportamientos dispares entre las distintas líneas.

En el segmento denominado en pesos, los adelantos en cuenta corriente retrocedieron un 1,7% real, mientras que el financiamiento mediante documentos avanzó un 1,1%.

Los adelantos suelen utilizarse para atender necesidades de liquidez de corto plazo, como pagos operativos y otros compromisos cotidianos.

Por su parte, las operaciones mediante documentos constituyen una herramienta habitual de financiamiento comercial.

La evolución de estas modalidades muestra que las empresas continúan ajustando sus necesidades financieras de acuerdo con las condiciones de actividad y las posibilidades de acceso al crédito.

Más restricciones para el financiamiento empresarial

La Encuesta de Condiciones Crediticias del Banco Central también registró un endurecimiento de las condiciones de otorgamiento de préstamos para las empresas durante el tercer trimestre de 2026.

Al mismo tiempo, se observó una disminución significativa de la demanda de financiamiento corporativo.

Las entidades financieras esperan una leve recuperación hacia el cierre del año, aunque las perspectivas continúan siendo prudentes.

A diferencia de lo ocurrido entre los hogares, la morosidad empresarial todavía no presenta señales claras de reducción.

Este comportamiento representa un desafío para el sistema financiero y para las empresas que necesitan recursos destinados a capital de trabajo, inversiones o ampliación de sus actividades.

Los préstamos en dólares continuaron creciendo

El segmento de financiamiento denominado en moneda extranjera mostró un crecimiento nominal del 0,9% durante octubre, en términos desestacionalizados.

El incremento estuvo encabezado por los préstamos a las familias, que avanzaron un 1,7%, mientras que el crédito corporativo en dólares aumentó un 0,8%.

Estas variaciones corresponden a montos nominales y, por lo tanto, no deben compararse directamente con los indicadores expresados en términos reales utilizados para analizar otras líneas de financiamiento.

La expansión del crédito en dólares muestra que existen segmentos con una dinámica positiva, aunque sujetos a regulaciones y condiciones específicas.

El impacto sobre el comercio y las economías regionales

La contracción del crédito al consumo puede tener consecuencias sobre la actividad comercial, especialmente en sectores donde las ventas financiadas representan una parte importante de las operaciones.

En provincias como La Pampa, el acceso a las tarjetas de crédito y a los préstamos personales constituye una herramienta relevante para numerosos hogares y comercios.

La posibilidad de financiar compras en cuotas influye sobre las decisiones de consumo de bienes durables, equipamiento para el hogar y otros productos.

Cuando disminuye el financiamiento disponible o las familias deciden reducir su endeudamiento, algunos comercios pueden enfrentar una menor demanda.

No obstante, la caída del saldo real de tarjetas no equivale necesariamente a una disminución de las ventas en la misma proporción. Para evaluar ese impacto también es necesario observar los indicadores de consumo, facturación y actividad comercial.

La evolución del crédito constituye, en cualquier caso, una variable importante para comprender las condiciones que enfrenta el mercado interno.

Un cierre de año con señales contrapuestas

Los datos de octubre muestran que el sistema financiero argentino atraviesa un período de comportamientos diferenciados.

Mientras el financiamiento hipotecario mantiene una tendencia positiva y los préstamos empresariales registran una leve recuperación, las líneas de consumo destinadas a las familias continúan retrocediendo.

Las expectativas bancarias para el último trimestre apuntan a una posible recuperación de la demanda, aunque persisten restricciones y niveles de morosidad que condicionan la expansión del crédito.

La evolución de los salarios, las tasas de interés, el empleo y la actividad económica será determinante para establecer si el financiamiento al consumo consigue recuperar dinamismo.

Por ahora, la caída de las tarjetas de crédito deja una señal de cautela: los hogares no están ampliando su financiamiento para consumir, mientras la recuperación del crédito se concentra en segmentos específicos, como los préstamos hipotecarios.

Escrito por Diario Sonar

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