El sorpresivo primer lugar de Flávio Bolsonaro frente a Lula provocó una fuerte reacción de los mercados. El Ibovespa superó por primera vez los 200.000 puntos, el dólar llegó a caer por debajo de los 5 reales y bancos y empresas brasileñas registraron subas de dos dígitos.
El resultado de las elecciones presidenciales de Brasil tuvo un impacto inmediato sobre los mercados financieros.
El primer puesto conseguido por Flávio Bolsonaro en la elección del domingo, por encima del presidente Luiz Inácio Lula da Silva, provocó este lunes una fuerte valorización de los activos brasileños, con récords en la Bolsa de San Pablo, apreciación del real y fuertes subas de las compañías del país que cotizan en Nueva York.
El Ibovespa llegó a avanzar alrededor de un 8% durante la rueda y superó por primera vez en su historia la barrera de los 200.000 puntos.
En su máximo intradiario llegó a ubicarse por encima de los 209.000 puntos.
La reacción estuvo vinculada a un resultado electoral que se alejó de las previsiones de buena parte de las encuestas: Bolsonaro obtuvo el 47,03% de los votos válidos y Lula el 45,16%.
Ambos volverán a enfrentarse en el balotaje del 25 de octubre.
El dólar cayó por debajo de los 5 reales
La reacción también fue contundente en el mercado cambiario.
El real brasileño se fortaleció considerablemente frente al dólar durante las primeras operaciones de la semana.
La moneda estadounidense llegó a negociarse por debajo de los 5 reales, un nivel que no alcanzaba desde mayo.
El movimiento significó una apreciación superior al 4% para la moneda brasileña en algunos momentos de la jornada.
La caída del dólar y la suba de las acciones estuvieron acompañadas por un descenso de las tasas de los contratos de futuros de intereses, otra señal de la fuerte modificación de las expectativas de los inversores después de las elecciones.
Bancos entre los grandes ganadores
El sector financiero encabezó buena parte de las subas.
Acciones de Itaú, Bradesco y Banco do Brasil registraron avances de dos dígitos, mientras que los títulos vinculados a la Bolsa brasileña y al sector de inversiones llegaron a superar ampliamente el 20%.
El fenómeno también se trasladó a Wall Street.
Los ADR de compañías brasileñas comenzaron la jornada con importantes ganancias y el ETF que replica al mercado brasileño registró una suba superior al 10%.
Petrobras también estuvo entre las empresas beneficiadas por el movimiento.
El repunte no se limitó a los bancos y las compañías financieras. Empresas vinculadas al consumo interno, el comercio y la construcción experimentaron algunas de las mayores subas de la rueda.
Magazine Luiza, por ejemplo, llegó a avanzar más de un 20%.
¿Por qué reaccionaron así los mercados?
La respuesta de los inversores está vinculada principalmente a las expectativas sobre la política económica que podría aplicar Flávio Bolsonaro en caso de ganar la segunda vuelta.
El mercado interpreta que una eventual administración del candidato del Partido Liberal podría impulsar una política de mayor disciplina fiscal, reducción del gasto, privatizaciones y reformas económicas favorables al sector privado.
También tuvo impacto el resultado de las elecciones legislativas.
El avance de sectores de derecha y centroderecha en el Congreso llevó a los inversores a considerar que un eventual gobierno de Bolsonaro podría contar con mejores condiciones políticas para avanzar con reformas económicas.
Pero se trata, por el momento, de expectativas.
El propio escenario fiscal brasileño continúa siendo complejo y una parte importante del gasto público está determinada por mecanismos legales que limitan el margen de maniobra de cualquier futuro gobierno.
Una reacción que también presiona a Lula
El movimiento de los mercados agrega un nuevo componente a las tres semanas de campaña que separan a Brasil del balotaje.
Lula deberá intentar revertir una diferencia de aproximadamente 2,2 millones de votos y, al mismo tiempo, responder a las preocupaciones económicas que aparecen entre los factores que explican el resultado electoral.
El presidente ya anticipó que durante la segunda vuelta pondrá el foco en la recuperación de la industria, el desarrollo económico, la educación, la salud pública y las políticas sociales.
Bolsonaro, en cambio, llega al balotaje con una ventaja electoral inesperada y con una primera reacción favorable de los mercados financieros.
Tres semanas de volatilidad
La euforia inicial no garantiza que el movimiento se mantenga hasta el 25 de octubre.
Las próximas semanas estarán atravesadas por negociaciones políticas, nuevos anuncios económicos, encuestas de intención de voto y la definición de los apoyos de los candidatos que quedaron fuera de la segunda vuelta.
Cada uno de esos elementos puede volver a modificar las expectativas de los inversores.
Lo que dejó este lunes, sin embargo, fue una primera señal contundente: el resultado electoral alteró en cuestión de horas la percepción financiera sobre Brasil y llevó a su principal índice bursátil a niveles nunca antes alcanzados.
Comentarios de las entradas (0)