A cuatro años del atentado contra Cristina Fernández de Kirchner, referentes del peronismo, el radicalismo y otras fuerzas difundieron una declaración conjunta. Sergio Massa, José Mayans, Miguel Ángel Pichetto y Ricardo Alfonsín están entre los firmantes.
Dirigentes provenientes de diferentes espacios políticos difundieron este martes una declaración conjunta para reclamar “nunca más la violencia política”, al cumplirse cuatro años del intento de asesinato de la entonces vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner, ocurrido el 1° de septiembre de 2022.
El documento, titulado “La democracia no admite la eliminación del adversario”, lleva las firmas, entre otros, del jefe del bloque de senadores de Unión por la Patria, José Mayans; Sergio Massa y Diego Giuliano, del Frente Renovador; Miguel Ángel Pichetto, de Encuentro Republicano Federal; Ricardo Alfonsín, del Frente Amplio por la Democracia; y Federico Storani, de Radicalismo Auténtico.
También adhirieron Juan Grabois, Martín Sabbatella, Guillermo Moreno, Leopoldo Moreau, Carlos Heller, Emilio Pérsico, Claudio Lozano, Gustavo López y Juan Carlos Alderete, entre otros referentes.
“La democracia no admite la eliminación del adversario”
Los firmantes sostuvieron que el atentado contra Fernández de Kirchner no debería analizarse como un hecho aislado y plantearon que estuvo precedido por un clima atravesado, según su interpretación, por “discursos de odio, campañas de estigmatización, noticias falsas, operaciones de desinformación y distintas formas de violencia política”.
El documento advierte sobre lo que considera una frontera que ninguna democracia debería atravesar: el paso de la eliminación simbólica del adversario a la posibilidad de su eliminación física.
Los dirigentes señalaron además que el aniversario del ataque no involucra solamente al peronismo o a quienes acompañan políticamente a la expresidenta, sino que constituye una cuestión que interpela “al conjunto del sistema democrático argentino”.
“En democracia, al adversario se lo enfrenta con ideas, argumentos, organización política y votos”, afirmaron.
Críticas al “lawfare”
La declaración también incorpora cuestionamientos al denominado “lawfare”, al que los firmantes definen como la utilización de herramientas judiciales, políticas y comunicacionales para perseguir, disciplinar o excluir dirigentes de la competencia electoral.
En ese marco, vincularon ese fenómeno con operaciones mediáticas, desinformación y hostigamiento a través de las redes sociales. Se trata de una caracterización política expresada por quienes suscribieron el documento.
El texto establece además una relación con los 50 años del golpe de Estado del 24 de marzo de 1976, aunque sus autores aclaran expresamente que se trata de contextos históricos diferentes y que no corresponde realizar equivalencias entre ambos períodos.
Recuperar “la legitimidad del adversario”
Uno de los principales planteos de la declaración es la necesidad de reconocer nuevamente la legitimidad democrática de quien piensa diferente.
“Ningún proyecto de país puede construirse sobre la eliminación del que piensa distinto”, sostuvieron los firmantes, quienes plantearon la posibilidad de mantener diferencias profundas sin negar al otro su derecho a participar de la vida política.
El documento concluye con una serie de consignas que sintetizan el posicionamiento de los dirigentes: “Nunca más la eliminación del adversario. Nunca más la violencia política. Más democracia. Más participación. Más política”.
Comentarios de las entradas (0)