Según un relevamiento de CAME, las ventas de los comercios minoristas pymes retrocedieron un 1,4% respecto de 2025. El ticket promedio fue de $63.197 y las promociones y cuotas no alcanzaron para revertir la caída del consumo.
El Día de la Madre volvió a reflejar las dificultades que atraviesa el consumo en la Argentina. Las ventas de los comercios minoristas pymes registraron una caída interanual del 1,4%, acumulando cinco años consecutivos de retroceso durante una de las fechas comerciales más importantes del calendario.
Los datos surgen de un relevamiento de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), que ubicó el ticket promedio de compra en $63.197.
El informe describe un escenario de demanda contenida, en el que las familias priorizaron regalos de menor valor y recurrieron a promociones y financiación en cuotas para ajustar sus gastos al presupuesto disponible.
Desde CAME señalaron que las estrategias comerciales permitieron sostener parcialmente la actividad y generar liquidez, pero no lograron modificar la cautela de los consumidores.
Una fecha que no alcanzó para impulsar las ventas
El relevamiento mostró que el 39,9% de los comerciantes consideró que el Día de la Madre tuvo un impacto moderado en sus ventas mensuales.
Otro 31,7% sostuvo que la celebración aportó movimiento comercial, aunque sin modificar el panorama general, mientras que el 19,3% aseguró que no tuvo incidencia en su actividad.
Apenas el 9% de los negocios consultados calificó la fecha como determinante para mejorar sus ingresos.
En cuanto a las expectativas, el 51,3% de los comercios vendió lo previsto, el 32,5% obtuvo resultados inferiores a los esperados y solamente el 16,2% superó sus proyecciones.
Para la entidad empresaria, estos resultados confirman que la celebración funcionó como un alivio transitorio, pero no consiguió revertir la debilidad del consumo minorista.
Electrodomésticos y perfumería, entre los más afectados
De los seis rubros analizados, cuatro registraron caídas interanuales y solamente dos mostraron resultados positivos.
Las mayores bajas se observaron en electrodomésticos y artículos para el hogar, con una contracción del 3,6%, seguidos por cosméticos y perfumería, y accesorios tecnológicos y celulares, ambos con retrocesos del 3,2%.
Calzado y marroquinería también finalizaron con una disminución del 2,2%.
En cambio, librería registró un crecimiento del 3,4%, mientras que indumentaria mostró una leve mejora del 0,1%.
Cuánto gastaron los consumidores
El gasto promedio presentó diferencias importantes según el tipo de regalo.
Cosméticos y perfumería encabezó el relevamiento con un ticket de $88.000, seguido por electrodomésticos y artículos para el hogar, con $72.581, y calzado y marroquinería, con $67.332.
En accesorios tecnológicos y celulares, el gasto promedio fue de $60.089; en indumentaria, de $55.416; y en librería, de $37.638.
La evolución de las ventas se midió en términos reales, mientras que los tickets promedio corresponden a valores corrientes.
El consumo sigue condicionado por los ingresos
El balance de CAME vuelve a poner en evidencia las dificultades de los comercios minoristas para recuperar el volumen de ventas, incluso durante fechas que tradicionalmente generan mayor movimiento.
Las promociones, los descuentos y las cuotas continuaron siendo herramientas fundamentales para concretar operaciones, aunque los consumidores mantuvieron una marcada preferencia por productos de menor precio.
El quinto retroceso consecutivo en las ventas por el Día de la Madre confirma que las celebraciones comerciales no están logrando revertir la tendencia de consumo restringido que afecta a las pequeñas y medianas empresas.
Comentarios de las entradas (0)