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Nico Lippoli: entre Las Sombras, el Lollapalooza y la crudeza rockera de Lonjazo Nico Lippoli
El guitarrista pampeano atraviesa un momento de intensa actividad musical. Con Las Sombras acaba de editar Bastardo y se prepara para llegar al Lollapalooza, mientras presenta Lonjazo, un nuevo trío que recupera la espontaneidad y el sonido del rock argentino de los años 70 y 80. Este sábado tocará en Santa Rosa junto a Camionero.
Hay músicos que encuentran su identidad en un sonido y otros que necesitan seguir explorando. Nico Lippoli parece transitar ambos caminos. Mientras Las Sombras continúa ampliando su recorrido con un nuevo disco y una presentación confirmada en el Lollapalooza, el guitarrista también apuesta por Lonjazo, un proyecto que nació de la amistad, la intuición y las ganas de volver a tocar rock sin demasiadas vueltas.
Nico repasó el presente de sus dos bandas, habló sobre los procesos creativos y reivindicó la autogestión como una forma de sostener proyectos musicales.
“Si nos hacemos cargo de un proyecto y si nos comprometemos con algo, sobre todo musicalmente, vamos con todo. No lo pensamos tanto, pero una vez que estás ahí y la cosa empieza a funcionar, es una bola de nieve que no para”, expresó.
Con Las Sombras, Lippoli acaba de publicar Bastardo, un álbum grabado en Buenos Aires con producción de Dylan Learner, el trabajo de Pablo Villamil y el acompañamiento de Gala Couto como manager.
El disco representa una nueva etapa para la banda, con una búsqueda sonora que el guitarrista describe como más distópica y marcada por un cambio de dirección artística.
A ese presente discográfico se suma una noticia importante: Las Sombras tiene confirmada su participación en el Lollapalooza de marzo.
“Me llenó el alma de orgullo y también me subió la autoestima un montón, pero más que nada porque de esos festivales te queda una gran anécdota”, contó Nico Lippoli.
Lejos de concentrarse únicamente en la magnitud del evento, el músico destacó las experiencias humanas que suelen acompañar estos encuentros.
En paralelo, Nico integra Lonjazo, un trío que completa junto a Robert en batería y Rami Achiari, exintegrante de Los Siberianos, en bajo.
El proyecto comenzó a gestarse después de la pandemia, entre encuentros, en una muestra fotográfica de Valentina Callinger y las carreras de Turismo Carretera.
De esas experiencias surgió una conexión musical que terminó convirtiéndose en una banda.
“Las Sombras quizás viró hacia algo más distópico, es un quiebre mucho más drástico, y Lonjazo lo que hizo fue empezar de cero, empezar con algo fresco de nuevo. Conservás esa inocencia, esa libertad, esa espontaneidad”, explicó.
El trío acaba de publicar su primer disco, grabado en el estudio Gran Rosa de Córdoba, con producción de Luca Friza, el impulso de Santi Ludueña —baterista de Dillom— y edición del sello Damned Communion.
La propuesta recupera una sonoridad directa, de guitarras crudas y una base rítmica potente, con referencias al rock argentino de los años setenta y ochenta.
“Me interesa captar algo de esa esencia espontánea que tenían esos grupos, esa crudeza, esa cosa fresca recién surgida dentro de la cultura argentina. Ese descaro de poder hacer algo sin pensar demasiado”, señaló.
Y cuando le preguntaron cómo consigue ese sonido de guitarra, respondió con una definición sencilla:
“Con los dedos. No importa el equipo, la guitarra, eso no importa. Es practicar, darle artimaña”.
“En todas las ideas de nombres que habíamos tirado, esa fue la que mejor nos atrapó porque tiene historia, tiene familia, tiene federalismo”, recordó Nico Lippoli.
Después de una reciente presentación en Club Paraguay, en Córdoba, donde tocaron ante más de un centenar de personas, Lonjazo prepara su desembarco en La Pampa.
Este sábado 17 de octubre, desde las 20:30, el trío se presentará en Villegas 740, en Santa Rosa, compartiendo escenario con Camionero.
La banda interpretará su disco debut completo, en una noche que promete guitarras al frente y rock sin demasiados artificios.
Lippoli también adelantó una próxima presentación en El Galpón de Santa Rosa, antes de finalizar octubre, junto a I Love Dayana y Autos Robados.
Entre el recorrido de Las Sombras y el nacimiento de Lonjazo, el músico continúa desarrollando una búsqueda artística que combina nuevas experiencias, trabajo colectivo y una convicción: mantener viva la llama del rock.