Hoy les quiero recomendar una serie que mezcla misterio, terror, cintas VHS, secretos y una investigación que, cuanto más avanza, más rara se vuelve. Se llama “Archive 81”, aunque en Netflix Argentina aparece como “Archivo 81”. Es una serie de terror y misterio estrenada en 2022, tiene una sola temporada de 8 capítulos y los episodios duran entre 45 y 58 minutos. Así que también es bastante cómoda para maratonear, porque no es una serie larguísima y desde el primer capítulo ya te plantea un misterio que te deja con ganas de seguir.
La historia empieza con Dan Turner, interpretado por Mamoudou Athie, un archivista que recibe un trabajo bastante particular. Tiene que restaurar una colección de viejas cintas de video que quedaron dañadas después de un incendio ocurrido años atrás en un hotel. En principio parece un trabajo bastante técnico: recuperar unas grabaciones y tratar de dejar el material en condiciones. Pero cuando Dan empieza a mirar las cintas, se da cuenta de que lo que tiene delante es mucho más extraño de lo que esperaba.
Las grabaciones fueron realizadas por Melody Pendras, interpretada por Dina Shihabi, una joven que estaba haciendo una investigación sobre un edificio llamado Visser. Melody estaba entrevistando a los habitantes del lugar y tratando de conocer las historias que había detrás de ese edificio, pero poco a poco empieza a descubrir que alrededor del Visser hay situaciones bastante extrañas.
Y ahí es donde la serie empieza a ponerse realmente interesante, porque tenemos dos historias que avanzan al mismo tiempo. Por un lado está Dan, en el presente, restaurando las cintas y tratando de entender qué pasó con ellas. Y por otro lado tenemos a Melody en el pasado, a través de las grabaciones que realizó mientras investigaba el edificio. Entonces vamos saltando entre esas dos épocas y viendo cómo, de a poco, empiezan a aparecer conexiones entre ellas.
Lo interesante es que las cintas no funcionan simplemente como una manera de mostrarnos lo que ocurrió años atrás. Dan empieza a involucrarse cada vez más con lo que está viendo. Al principio solamente tiene que restaurar el material, pero después empieza a hacerse preguntas. ¿Qué pasó realmente en ese incendio? ¿Por qué esas grabaciones son tan importantes? ¿Qué estaba investigando Melody? ¿Y por qué alguien necesitaba que Dan fuera justamente la persona encargada de recuperar esas cintas?
Y ahí aparece una de las grandes fortalezas de “Archive 81”: el misterio. La serie no te cuenta todo de entrada. Te va dando pequeñas pistas y situaciones que parecen no tener demasiada importancia, pero que después pueden hacerte pensar de otra manera sobre lo que acabás de ver. Entonces como espectador empezás a prestar atención a todo: una conversación, una habitación, una persona que aparece en una grabación, un símbolo o incluso un sonido de fondo.
Además, la serie tiene una estructura que ayuda muchísimo a generar tensión. Estamos viendo las grabaciones de Melody junto con Dan, pero al mismo tiempo estamos viendo cómo él reacciona a lo que descubre. Y eso genera una sensación bastante particular, porque nosotros sabemos algunas cosas que Dan todavía no entiende, pero tampoco tenemos toda la información. Estamos prácticamente investigando junto con él.
Y eso también hace que el terror de “Archive 81” sea diferente. No es una serie que dependa solamente de los típicos sustos repentinos. Hay momentos inquietantes, obviamente, pero el miedo aparece mucho más por la sensación de que hay algo que no terminamos de comprender. Es esa sensación de estar mirando algo aparentemente normal y pensar: “Pará, acá hay algo raro”.
Uno de los lugares más importantes de la historia es justamente el edificio Visser. Melody llega ahí para investigar a sus habitantes y, mientras avanza con su trabajo, empieza a descubrir que hay secretos y conexiones que no parecen casuales. El edificio tiene una historia propia y una atmósfera bastante particular, y cuanto más conocemos a las personas que viven ahí, más preguntas aparecen.
Y dentro de todo ese misterio aparecen también elementos relacionados con el ocultismo, las sectas y los rituales. La serie va construyendo una especie de mitología propia y no te explica todo de una sola vez. Parte de la gracia está justamente en ir entendiendo qué significan ciertas cosas y cómo se relacionan entre sí.
También tenemos a Mark, interpretado por Martin Donovan, que es el mejor amigo de Dan. Su personaje es importante porque intenta acompañarlo mientras Dan cada vez se mete más en la investigación. Al principio todo parece ser simplemente un trabajo, pero la obsesión de Dan por descubrir qué pasó hace que poco a poco deje de verlo como una tarea más.
Y la obsesión es justamente otro de los temas interesantes de la serie. Dan empieza restaurando unas cintas, pero después necesita saber qué hay detrás de ellas. Quiere encontrar respuestas y cada respuesta genera nuevas preguntas. Y eso también le pasa al espectador: cuanto más entendés, más querés saber.
Visualmente, “Archive 81” también tiene algo muy atractivo. La serie combina las imágenes actuales con las grabaciones VHS de los años 90. Las cintas tienen esa estética vieja, con interferencias y una calidad de imagen diferente, que ayuda muchísimo a crear una sensación incómoda. Y además hay algo muy interesante en el hecho de que Melody esté registrando todo con una cámara.
Porque las cintas VHS tienen un peso distinto al que tendría hoy una grabación con un celular. Melody está documentando lo que encuentra porque está investigando, porque quiere dejar un registro de lo que está pasando. Y nosotros terminamos viendo esas imágenes muchos años después, junto con Dan, tratando de entender qué significan.
La serie, además, está basada en un podcast del mismo nombre. La adaptación de Netflix toma esa idea original y desarrolla su propia historia, con esta combinación de terror, misterio, investigación y elementos sobrenaturales.
Y algo que me parece importante aclarar es que “Archive 81” no es una serie en la que todo se resuelve rápidamente. Es una historia que va construyendo el misterio de a poco. Por eso creo que funciona mejor si uno la empieza sabiendo lo menos posible. Si buscás explicaciones o teorías antes de verla, es muy fácil encontrarte con algún spoiler importante.
Para mí, es una serie ideal para quienes disfrutan del terror pero también necesitan tener una historia que seguir. Porque acá no se trata solamente de asustarse: querés saber qué está pasando, qué ocurrió con las cintas, qué estaba investigando Melody y qué relación tiene todo eso con Dan.
Personalmente, yo la recomiendo si tienen ganas de ver algo diferente y les gustan esas historias que te hacen pensar mientras las estás mirando. Es un terror más misterioso y psicológico, donde quizás no estés saltando del sillón todo el tiempo, pero sí estés constantemente pensando “¿qué está pasando acá?”. Y eso es justamente lo que más me gusta de la serie.
Además, tiene solamente ocho capítulos, así que es bastante fácil de arrancar. No hace falta comprometerse con cinco temporadas para descubrir si te gusta. Le das una oportunidad al primer capítulo y rápidamente entendés cuál es la propuesta.
Eso sí, yo la miraría prestando atención y sin buscar demasiado en internet mientras la estás viendo, porque parte de la gracia está en ir descubriendo las cosas junto con Dan. Es de esas series en las que después de cada capítulo probablemente tengas ganas de comentar una teoría, preguntarte qué significa algo que viste o volver mentalmente a una escena anterior para ver si había alguna pista.
Así que si todavía no vieron “Archive 81”, mi recomendación es que le den una oportunidad, sobre todo si les gustan los misterios, el terror, las cintas VHS, las investigaciones extrañas, las sectas y esas historias en las que nunca estás completamente seguro de qué está pasando. Y si la empiezan, recuerden: cuanto menos sepan antes de verla, mejor.
Y ahora les dejo una pregunta: ¿ustedes seguirían mirando unas grabaciones antiguas si descubrieran que cada cinta revela algo cada vez más extraño, o preferirían apagar la cámara y hacer como si nunca hubieran encontrado nada?