El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió que los países de la OTAN podrían enfrentar un “futuro muy malo” si no colaboran con Washington para garantizar la seguridad y el desbloqueo del estratégico Estrecho de Ormuz.
El mandatario sostuvo que los países que dependen del paso marítimo para el transporte de petróleo deberían participar activamente en su protección. “Quienes se benefician del estrecho deberían ayudar a asegurar que no ocurra nada malo allí”, afirmó.
Trump también mencionó la posibilidad de que Estados Unidos realice nuevos ataques contra la Isla de Jark, en Irán, donde se ubica infraestructura clave para la exportación de petróleo del país.
En sus declaraciones al diario Financial Times, el presidente estadounidense señaló además que espera que China colabore para garantizar la seguridad del paso marítimo, ya que gran parte del petróleo que consume llega a través de esa ruta.
Incluso dejó abierta la posibilidad de retrasar su reunión prevista con el presidente chino, Xi Jinping, programada para abril en Pekín, si no hay avances en ese sentido.
Trump aseguró que tanto Europa como China dependen en gran medida del petróleo del Golfo, mientras que Estados Unidos cuenta con suficiente producción propia.
Críticas al Reino Unido
El mandatario también apuntó contra el Reino Unido, tradicional aliado de Washington, al señalar que no respondió de inmediato a pedidos de apoyo militar en la zona.
Según Trump, Londres ofreció enviar barcos recién después de que Estados Unidos hubiera reducido el riesgo en la región. “Necesitamos esos buques antes de ganar, no después de ganar”, expresó.
La postura de Irán
Por su parte, el comandante naval de la Guardia Revolucionaria de Irán, Alireza Tangsiri, aseguró que el Estrecho de Ormuz no fue bloqueado militarmente.
El jefe militar sostuvo que el paso marítimo “simplemente está bajo control”, en referencia a la presencia de fuerzas iraníes en la zona.
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