La expresidenta calificó el proceso como «un gran disparate» y denunció «prácticas mafiosas» por parte de jueces y fiscales
La expresidenta Cristina Fernández de Kirchner se presentó este martes ante el Tribunal Oral Federal 7 (TOF 7) en los tribunales federales de Comodoro Py para declarar en el marco de la Causa Cuadernos, donde enfrenta acusaciones por presunta corrupción en la obra pública durante su gestión.
En una declaración cargada de denuncias contra el sistema judicial, la exmandataria insistió en que se trata de una persecución política.
«Me puedo morir presa, pero créanme que en algún momento esto se va a terminar, más allá de lo que puedan lograr con campañas mediáticas», afirmó ante el tribunal integrado por los jueces Fernando Canero, Enrique Méndez Signori y Germán Castelli.
Denuncias contra el Poder Judicial
Kirchner apuntó directamente contra el fallecido exjuez Claudio Bonadio y el fiscal Carlos Stornelli, a quienes acusó de haber tenido «prácticas absolutamente mafiosas y criminales» en el manejo de los arrepentidos en la causa. «Estamos ante un estadio superior porque fraguan las pruebas que no son para detener una persona», sostuvo.
La exjefa de Estado también vinculó su situación judicial con la crisis económica del país: «Cada vez va a ser peor, porque se va a profundizar la crisis económica», advirtió, y agregó: «El estómago sigue necesitando alimentos para funcionar y la gente quiere que le alcance para el alquiler y las expensas».
Cuestionamientos a la causa
Sobre el fondo de la investigación, que indica una presunta red de sobornos y cartelización de la obra pública entre 2003 y 2015, Kirchner manifestó: «Me parece sinceramente un gran disparate esta causa. Me gustaría que me describieran cuánto me pagaron, qué me dieron». En tono desafiante, agregó: «Si me hubiera robado miles de millones no estaría sentada acá seguramente».
Contexto del trámite
La citación de la expresidenta se produjo luego de que el tribunal rechazara el pedido de nulidad presentado por su defensa, liderada por el abogado Carlos Beraldi. La defensa había argumentado irregularidades en la instrucción y cuestionado la veracidad de los testimonios de los «arrepentidos», señalando que los cuadernos presentados como prueba «fueron manipulados» y que las declaraciones de los 31 imputados colaboradores fueron realizadas bajo extorsión.
Además de Kirchner, también están citados para esta etapa del proceso el exministro de Planificación Julio De Vido y otros exfuncionarios y empresarios vinculados a la causa.
Apoyo en la calle
Desde las primeras horas de la mañana, militantes y seguidores de la expresidenta se concentraron frente a su domicilio en San José 1111. Los manifestantes sostienen que el presidente Javier Milei utiliza la condena de Kirchner con prisión domiciliaria «para tapar el desastre» de su gestión de gobierno.
Comentarios de las entradas (0)