El relevamiento de CAME muestra una sangría interminable para los comercios minoristas. Solo farmacia se salvó del desastre. Los empresarios advierten: sin recomposición salarial y previsibilidad, no hay reactivación.
Las ventas minoristas de las pymes no encuentran piso. En febrero cayeron 5,6% interanual, acumulando diez meses consecutivos de bajas, y el primer bimestre del año ya muestra una contracción del 5,2%, según el último relevamiento de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME).
El dato completa una racha negra que arranca en mayo de 2025, cuando se cortó una breve etapa de crecimiento. Desde entonces, el consumo no levanta cabeza: -4,8% en enero, -5,2% en diciembre, -4,1% en noviembre, -1,4% en octubre, -4,2% en septiembre, y así una sucesión de números rojos que dibujan un escenario de agotamiento para los comercios de cercanía.
Un repunte que no alcanza
Hubo, eso sí, una mejora mensual del 2,6% respecto a enero, impulsada por el inicio del ciclo lectivo y la demanda de útiles escolares. Pero es un alivio menor: no alcanzó ni siquiera para compensar la caída de -4,2% del mes anterior.
«Febrero registró una mejora mensual del 2,6%, influenciada por el inicio del ciclo lectivo, sin lograr revertir la caída acumulada del 5,2%», señalaron desde CAME. Y agregaron un dato contundente: «El consumo se concentró en bienes de subsistencia y artículos escolares por la reasignación del gasto de los hogares.»
El diagnóstico de los comerciantes: estabilidad que se resquebraja
El relevamiento revela un cambio de humor en los propietarios. Mientras que en enero el 52,6% reportaba estabilidad interanual, en febrero esa cifra se derrumbó seis puntos. Ese margen se trasladó directamente a quienes señalaron deterioro: 38,8%, casi cuatro de cada diez comerciantes.
Las expectativas tampoco son alentadoras. Para el 46,6%, la situación dentro de un año será la misma. Solo el 42,9% espera una mejora, mientras que el 10,5% proyecta un retroceso aún mayor.
Y si de inversiones se habla, el panorama es desalentador: el 57,6% considera que el contexto actual «no es apto para desembolsos». Solo un 15,5% ve oportunidades.
«El desafío reside en estabilizar los márgenes frente al incremento de los gastos fijos», advierten desde CAME. Y rematan: «La reactivación dependerá de la recomposición de los salarios y de la previsibilidad en los costos.»
Siete rubros, seis en rojo: el mapa del desastre
El relevamiento por sectores confirma la crisis generalizada. Solo farmacia se salvó, con un leve +0,3% interanual. El resto, pura sangría:
| Rubro |
Variación interanual febrero |
Acumulado 2026 |
| Bazar y decoración |
-14,4% |
-15,6% |
| Perfumería |
-10,7% |
+2,8%* |
| Textil e indumentaria |
-7,4% |
-9,2% |
| Alimentos y bebidas |
-8,7% |
-7,4% |
| Calzado y marroquinería |
-1,1% |
-2,1% |
| Ferretería y materiales |
-0,3% |
+2,5%* |
| Farmacia |
+0,3% |
+2,4% |
*Perfumería y ferretería muestran números positivos en el acumulado por un buen enero, pero febrero les dio duro.
Los números hablan solos: bazar y decoración se hunde (-14,4%), los alimentos —el rubro de la subsistencia— caen casi 9 puntos, y la indumentaria no encuentra compradores. Solo los medicamentos mantienen la demanda, una señal elocuente de las prioridades de los hogares argentinos.
La pregunta que no se responde
Con diez meses de caída ininterrumpida, el consumo masivo atraviesa su peor momento desde la crisis de 2018-2019. Las pymes, que emplean al 70% de la fuerza laboral privada, resisten con los dientes apretados. Pero sin señales claras de recuperación del poder adquisitivo, el escenario de fondo no cambia: el ajuste del bolsillo sigue, y los comercios pagan las consecuencias.
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